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 27/06/2016 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 AFRICA 
AFRICA / Costa de Marfil: Asalto a las existencias de cacao
Date of publication at Tlaxcala: 27/01/2011
Original: Côte d’Ivoire : Main basse sur le cacao
Translations available: Italiano 

Costa de Marfil: Asalto a las existencias de cacao

Pascal Airault
Baudelaire Mieu
Stéphane Ballong


Translated by  Yira Carrasco-Kemlin
Edited by  S. Seguí

 

La especulación récord del inglés Anthony Ward tiene en vilo a los actores del sector. ¿Cómo el primer país productor de cacao hará frente a este nuevo reto? Encuesta.


Las existencias mundiales han sido vaciadas, en gran parte, por la última compra de la empresa Armajaro © AFP


El caricaturista del Financial Times lo esboza como un deus ex machina calvo, de mirada dura, sosteniendo en sus manos una tableta de chocolate marcada con el símbolo del dólar americano. Anthony Ward, alias “Chocolate Finger” (Dedo de Chocolate), tiene desde hace unos quince días en vilo a todo el mundillo del cacao, desde productor de Costa de Marfil hasta el chocolatero suizo.
 
Con 50 años de edad, el patrón de la empresa londinense Armajaro, involucrada en la producción, transformación y comercio del cacao, acaba de realizar un “corner” según los especialistas, es decir, un enrarecimiento de la oferta destinada a hacer subir los precios. Para ello, el 16 de julio, Ward ha comprado 240,000 toneladas de cacao, o sea, 6.3% de la producción anual mundial y 15% de las existencias mundiales. Actualmente, sólo quedan unos cuantos miles de millones de toneladas almacenadas en el mundo. En consecuencia, la cotización del cacao se ha disparado, para alcanzar su más alto nivel desde 1977, a 2,730 libras la tonelada (unos 3,264 euros), contra 2,200 hace seis meses. Razón suficiente para provocar agitación en Costa de Marfil y Ghana (60% de la producción mundial) y la irritación de los chocolateros, quienes probablemente deberán pagar un alto precio para su abastecimiento.
 
En una carta dirigida el 2 de julio al responsable de la Bolsa inglesa, el Liffe, 16 industriales se quejaron de la opacidad que reina alrededor de estos movimientos especulativos. Amenazan con dar un portazo y dirigirse hacia el mercado a plazo de Nueva York, mucho más transparente: en los Estados Unidos los negociantes deben justificar el conjunto de sus existencias ante las autoridades bursátiles. Mientras que en Europa el Liffe exige a los negociantes la declaración de no más del 37% de sus mercancías.

Líneas resaltadas

(…) Según las encuestas, no hay prueba de manipulación ni de que un broker haya actuado con la intención de especular con el precio del cacao para entrega en el mes de julio (…)

(…) Queremos denunciar oficialmente lo que consideramos ser una falta de transparencia y control sobre el mercado (…)

 (…) Estamos comprometidos con hacer evolucionar de manera positiva nuestra política de regulación del mercado (…)

(…) Estaremos obligados a considerar seriamente nuestra política de cobertura con una posible transferencia de nuestras actividades al mercado ICE (de Nueva York, ndlr)

 

El patrón del Liffe ha desmentido cualquier operación de manipulación, pero ha prometido más transparencia para el futuro. Esta es una de la reivindicaciones de la Organización Internacional del Cacao (ICCO, por sus siglas en inglés), órgano consultivo que reúne países productores y consumidores, la cual actualmente redacta un informe sobre el funcionamiento de los mercados a plazo. Este punto deberá ser examinado a mediados de septiembre durante la asamblea bienal que se realizará en Londres. Por otra parte, los dirigentes de la ICCO se han reunido con el presidente del premier país productor de cacao, Laurent Gbagbo, el 15 de julio en Abidjan, para tenerlo informado de sus actividades y de los movimientos especulativos. Un presidente sobre todo preocupado porque los márgenes comerciales del cacao lleguen a los productores nacionales en lugar de los especuladores.

Golpe de suerte

Mientras, los analistas conjeturan sobre el golpe de suerte de Anthony Ward. Se piensa que el británico, que gastó más de un mil millones de dólares en esta compra, ha revendido una parte de su existencia (100,000 T) a su competidor suizo Barry Callebaut para cubrirse. “De no ser así, corre un gran riesgo”, explica un especialista del Liffe “Si los precios se desploman, tendrá que sufrir las consecuencias.” Y el riesgo de una caída vertiginosa de los precios es bastante real, pues luego de tres años de oferta deficitaria, la cosecha mundial aumentaría de 6% en 2010-2011. En Costa de Marfil, se espera una producción total de 1.35 millones de toneladas durante esta temporada, es decir, 50,000 T más que durante la última campaña. Y los primeros granos de la próxima campaña alcanzarían rápidamente su madurez, poniendo el producto a disposición desde el mes de octubre.
 
Quizás Ward apuesta a los compromisos a corto plazo de los industriales. Sabe que el cacao de fin de temporada en Ghana y Costa de Marfil (cosecha de la pequeña zafra de abril a septiembre, unas 400,000 T entre los dos países) es de mala calidad debido a las fuertes precipitaciones registradas durante esas últimas semanas. Por ello se vuelve a hablar de la mazorca negra, una enfermedad que roe el fruto.
 
Algunos adelantan otra hipótesis: Ward dispondría de informaciones inéditas sobre la evolución de la situación política en Costa de Marfil. El país entrará en un periodo de incertidumbre a partir del mes de agosto. El poder y la oposición deberán primero ponerse de acuerdo sobre las listas electorales definitivas antes de librar una batalla final que conducirá a la elección presidencial, prevista para octubre.
 
Ward tiene por lo general un buen olfato. Desde finales del 2001 hasta agosto 2002, ha especulado mucho con el cacao, terminó por comprar 203,000 T del grano. El precio del producto se disparó después del golpe de estado de septiembre 2002 en Costa de Marfil. Al ser sacados de Abidjan, los rebeldes se replegaron en Bouaké antes de avanzar hacia el oeste del país, paralizando las salidas de cacao en el puerto de San Pedro. Entonces, la tonelada alcanzó 1,600 libras, contra 1,000 en enero 2002. Los beneficios de Armajaro fueron entonces estimados en más de 60 millones de dólares (unos 62 millones de euros en aquel tiempo). “Con frecuencia, Ward prueba su suerte”, confiesa un antiguo ejecutivo del grupo marfileño Sifca. “Él vino a vernos a finales de los años 90 para proponernos comprar una parte importante de su producción marfileña. Lo hemos rechazado.”

El misterioso Señor Ward

Hijo de militar, Anthony Ward creció en el corazón del sistema británico y asistió al Marlborough College, una de las escuelas privadas más reputadas del Reino. Pero el joven no muestra mucho entusiasmo por los estudios y deja la escuela a los 17 años. En 1980, ingresa en la firma americana de corretaje EF Hutton y comienza a interesarse en el cacao. Entre 1988 y 1990 se encuentra en primera fila para presenciar la guerra del cacao entre el francés Serge Varsano, de Sucres et Denrées (Sucden), y su compatriota inglés Derek Chambers, que trabaja con el corredor americano Phibro, filial de Salomon Brother. En ese tiempo, los dos hombres libraron una despiadada guerra para tener acceso a un Houphouët-Boigny en declive y convencerle de vender la cosecha marfileña.
 
 


Anthony Ward el magnate del cacao, apodado ‘Chocolote Finger’ (Dedo de Chocolate). Viñeta de Damien Glez

 
Rápidamente Ward se une a Chambers en Phibro, donde encabeza las compras de café y cacao, convirtiéndose en uno de los más conocedores del mercado. Lo que no le impide cometer errores. En 1996, intenta una primera compra de 300,000 T, apostando a una mala campaña agrícola marfileña. Se equivoca y pierde mucho dinero.
 
Sin embargo, no se desmotiva y funda en 1998 la empresa Armajaro. Hoy, ésta cuenta con más de 2,000 empleados y el año pasado ha realizado un volumen de negocios de 1.29 mil millones de euros. La compañía está implantada en Ghana, Nigeria, Costa de Marfil, Sierra Leona, Kenya, Tanzania, Uganda y en varios países de Asia. El broker puro y duro, que financia sus compras masivas a través de varios fondos de inversión, se ha lanzado progresivamente en la producción y transformación. El pasado 28 de julio, ha comprado la empresa Theobroma que produce chocolate certificado biológico y posee fábricas en los Países Bajos y Nigeria. Antes, trabajaba con el gigante asiático Petra Foods, a quien acaba de vender su parte en la transformación.
 
Armajaro negocia anualmente entre 400,000 y 500,000 T de cacao, es decir, una séptima parte de la cosecha mundial, y ha desarrollado proyectos con 45,000 plantadores ghaneses y 50,000 marfileños. Posee una red de centros meteorológicos en África del Oeste y despliega cada año equipos de investigación para hacer previsiones (conteo de mazorcas de cacao en los árboles, enfermedades del cacaotero, pluviometría…). De que hacerse una idea precisa de las cosechas por venir y tener una seria ventaja sobre sus rivales.

De la política al negocio

Sin embargo, el ambicioso “Chocolate Finger” no goza de buena prensa. El pasado mes de abril, el Ghana Cocoa Board, organismo estatal de gestión del sector, ha suspendido sus actividades en el oeste del país mientras lo acusaba de transferir, de manera fraudulenta, cacao hacia la Costa de Marfil. Después de los eventos de septiembre 2002, algunos hasta sospecharon su participación en el financiamiento de la rebelión marfileña para hacer subir los precios. Él se defiende y nunca se ha presentado prueba alguna. Se necesitará, sin embargo, la mediación del diputado Ben Soumahora para reanudar la relación entre los representantes de Armajaro y el Jefe de Estado.
 
Ward trata de tener buenas relaciones con los políticos de Costa de Marfil, sin importar su tendencia. Amante de la buena carne y el buen vino (posee viñedos en Sudáfrica), este hombre reservado prefiere las reuniones y cenas discretas a los grandes encuentros mediáticos. En los años 90, veía regularmente varios caciques del Partido Democrático de Costa de Marfil (PDCI, por sus siglas en francés) y era con frecuencia asociado a las actividades cacaoteras de Daniel Usher, el hijo de Arsène Assouan Usher, un notable del partido en el poder. Pero los dos socios no se llevaron bien por mucho tiempo en los negocios…
 
Después de la elección de Gbagbo, se acercó a los refundadores como Paul Antoine Bohoun Bouabré, un gran financiero del país. En enero 2003, luego de la firma de los acuerdos de Marcoussis, mantiene, igualmente, buenas relaciones con las Fuerzas Nuevas (FN). Se le ha visto junto al Primer Ministro, Guillaume Soro, durante una cena anual de la Federación de Comercio del Cacao, en mayo 2009, en Londres.
 
Sobre todo el británico cuenta en su equipo con una pieza clave en la persona de Loïc Folloroux (ver entrevista), Director para África, hijo de Dominique Ouattara, esposa de Alassane Ouattara, jefe del partido Rassemblement des républicains (RDR), candidato a las elecciones presidenciales. Ward fue a buscar este joven en casa del negociante inglés ED&F Man en septiembre 2005. Folloroux, 35 años, creció en Costa de Marfil y cursó sus estudios en Estados Unidos, donde trabajó para el banco Merrill Lynch. Su primera tarea al llegar a Armajaro fue hacerse cargo de todas las operaciones de sourcing (compras) que eran deficitarias. Luego, ha diversificado las actividades (cacao, café, azúcar) y trabaja actualmente en la apertura de nuevas filiales en Camerún y Liberia.
Gráfico: Escalada de los precios. El precio del cacao ha alcanzado su pico a 3,264 euros por tonelada, su más alto nivel desde hace 33 años.
Folloroux defiende la agricultura sostenible y los pequeños campesinos. Pero estos últimos ven sobre todo la especulación de Armajaro. “No percibimos los beneficios financieros del buen comportamiento de la cotización mundial de cacao”, explica Moussa Zoungrana, Presidente de la Asociación para el Reforzamiento de las Capacidades de las Empresas Cooperativas de Café y Cacao (ARCECCC). “Los cacaoteros han vendido la mayoría de su producción y no disponen de medios para retener la mercancía, en espera de un mejor momento para vender sus existencias.” El alza de los precios también perjudica a los transformadores marfileños. Ellos se aprovisionan generalmente durante la pequeña campaña para hacer funcionar sus fábricas. Ahora bien, el alza en la cotización del producto reduce su competitividad.

Camino a una reforma

En Abidjan, los consejeros del Presidente en materia de cacao se interesan, de muy cerca, a la evolución de la situación. La reciente operación de Ward les motiva a retomar el control del sector. Las autoridades de Costa de Marfil han liberalizado el sector desde finales de los 90, bajo la presión de los proveedores de fondos y las multinacionales como Cargill y ADM, pero la transición política caótica ha acarreado profundas variaciones. El asesoramiento de los cacaoteros no puede asegurarse, las carreteras se han deteriorado y la comercialización del producto resulta en fuertes disputas entre negociantes. Una treintena de dirigentes de los organismos de gestión del sector serán juzgados en octubre por la malversación de fondos de los cacaoteros.
 
Desde siempre, el dinero del cacao ha suscitado todo tipo de ilusiones. Se le acusa de haber servido de caja negra a los regímenes sucesivos para el financiamiento de las operaciones políticas. El periodista Guy-André-Kieffer, quien ha investigado al respecto, se halla desaparecido desde abril 2004. El inspector de finanzas François Kouadio, autor de un informe muy criticado en julio 2002, vive hoy recluido en París. Por su parte, el abogado parisino Xavier Ghelber, estuvo a punto de no regresar de su misión de auditoría del cacao marfileño, en noviembre 2004. Secuestrado por unos hombres armados en el Hotel Ivoire y amenazado de muerte, fue finalmente entregado a los militares franceses.

Desde el mes de febrero 2009, el Presidente Gbagbo ha confiado al comité encargado de la reforma del sector café-cacao (CRCC), dirigido por su consejera Géraldine Odehouri-Brou, la labor de proponer una reorganización de las actividades. Este comité ha presentado sus propuestas el pasado mes de marzo. En lugar de los cinco organismos de gestión existentes, el CRCC, convencido de las malversaciones, preconiza la creación de un Alto Comisariato de Café y Cacao, ligado a la Presidencia de la República. Compuesto por siete miembros, éste será el supervisor del sector. El CRCC prevé igualmente un órgano de gestión del sector encargado de los aspectos de producción, comercialización y promoción. Las autoridades desean también reinstaurar un sistema de venta a plazo de los productos y crear una Cámara de Productores de Café-Cacao. También anuncian la voluntad de transformar 50% del cacao y 30% del café en el territorio nacional de aquí a 2015. Objetivo final: aumentar los beneficios de los operadores nacionales, desde el productor hasta el industrial. Para Gbagbo, la Costa de Marfil debe recuperar su soberanía sobre el cacao. “Chocolate Finger” lo ha comprendido bien, invierte masivamente en el país para continuar jugando con el grano nacional en el mercado londinense.
 

¿Dedo de chocolate o Dedo de Oro?

Por Alain Faujas
 
Al apostar un mil millones de dólares al cacao, ¿es Anthony Ward el experto conocedor del mercado, el “Choc Finger” (Dedo de Chocolate) que describen sus amigos? ¿O debemos más bien clasificarlo en la categoría de viles especuladores, una especie de Goldfinger (Dedo de Oro) sin ley -referencia al “malvado” de las películas de James Bond- tal como lo describen los chocolateros? Se ha abierto el debate.
 
¿Su jugada es ilegal? Es cierto, ninguna de las reglas del Liffe, el mercado londinense, impedían que Anthony Ward adquiera discretamente contratos de cacao a plazo, desde hace meses. Es cierto que esto no le hubiera sido posible en Nueva York, donde las autoridades del mercado son más severas en términos de transparencia y riesgos tomados por el inversionista. En Londres, autoridades de regulación del mercado, brokers, analistas y periodistas consideran que “Choc Finger” ha hecho una buena jugada al comprar el grano que revenderá con un buen beneficio si la escasez hace subir los precios debido a una mala cosecha y/o a problemas políticos en Costa de Marfil.
 
¿Su jugada es peligrosa? Para los consumidores los daños serán mínimos, pues el cacao sólo representa 10% del precio de la tableta de chocolate. Para los chocolateros, será de otra forma: ellos, que se dirigían al mercado a plazo para protegerse contra el alza de los precios del grano, ahora están sea a merced de los movimientos erráticos de los precios debido a la volatilidad de los mercados perturbados por Ward, sea a merced de las exigencias de este último. Los mastodontes como Barry Callebaut o Nestlé van a tener que pagar.
 
¿Su jugada es útil? Podría serlo, pues los cacaoteros de Costa de Marfil podrían sacar partido del alza en los precios iniciales. Estarían más motivados para ocuparse de sus plantaciones, las cuales están descuidadas debido a la poca remuneración -reciben sólo 40% del precio mundial del cacao, mientras los ghaneses perciben regularmente 80%. El riesgo de la volatilidad persiste. Si los mercados se vuelcan, como sucede con frecuencia en caso de un alza súbita, los cacaoteros estarían sin protección frente al derrumbe de los precios, pues las estructuras de regulación y compensación han sido desmanteladas, excepto en Ghana.
¿Su jugada es inmoral? Como toda especulación, ésta no aporta nada y retiene, sin contrapartida alguna, sumas desproporcionadas en un pequeño mercado (3.5 millones de toneladas por año) como es el del cacao. Anthony Ward podría poner en su bolsillo decenas y hasta centenas de millones de dólares, un beneficio vergonzosamente exorbitante ante la pobreza de un sinnúmero de cacaoteros africanos que trabajan duro para obtener un puñado de francos CFA.
 

Loic Folloroux: “Armajaro condena toda actividad de fraude y acaparamiento de cacao”

Declaraciones obtenidas por Pascal Airault
 
Director África del Grupo Armajaro Trading Limited

Jeune Afrique: ¿Por qué se ha realizado esta operación de compra de 240,100 T en el mercado a plazo del Liffe cacao? ¿Es cierto que se ha revendido una parte de la mercancía al suizo Barry Callebaut?

Loïc Folloroux: No tenemos costumbre de comentar a la prensa operaciones específicas de Trading.

Dejando de lado las actividades de especulación en el mercado del cacao a plazo, que no desea comentar, ¿cuáles son las actividades del Grupo Armajaro en África?

Armajaro es reconocido como uno de los líderes mundiales en el suministro de cacao y café, con estructuras de compra y exportación en los principales países productores africanos. Lo que nos convierte en uno de los socios preferidos de los grandes chocolateros y varios torrefactores. Trabajamos en colaboración con estos últimos y con las ONGs, en la educación y equipamiento de los campesinos en Costa de Marfil, Ghana, Nigeria, Sierra Leona y Camerún. En Costa de Marfil, hemos entrenado y equipado 40,000 campesinos en cinco años, quienes hoy día entregan cacao certificado Rainforest (respetuoso de la biodiversidad y de los medios de subsistencia de los productores, ndlr). Estos programas etiquetados “agricultura sostenible” permiten a los productores tener mejores ingresos. Reciben, por un lado, una prima importante de “sostenibilidad” por cada kilo vendido y, por otro lado, estos programas les permiten aumentar productividad y calidad. Actualmente, somos el líder en el mercado del “cacao sostenible” y participamos con los chocolateros en importantes programas de inversión sociales que buscan mejorar las condiciones de vida de las comunidades aldeanas, en especial en las áreas de salud y educación.

¿Qué cantidad ha comprado desde el inicio de la campaña cacaotera en África del Oeste?

Hemos comprado 300,000 T en África del Oeste durante esta campaña, que ha iniciado en octubre 2009, lo que es una cantidad normal para nuestra actividad, y una cantidad similar a dos o tres grandes exportadores de cacao.

¿Qué responde al Ghana Cocoa Board (Cocobod), quien ha acusado parte de su equipo local de transferir cacao ghanés hacia la Costa de Marfil?

Trabajamos en este momento con el gobierno ghanés y el Cocobod para arreglar este asunto. Armajaro condena toda actividad de fraude y acaparamiento de cacao, y de hecho participamos, en asociación con el Cocobod, a una campaña contra la evasión ilegal del cacao.
 




Courtesy of Tlaxcala
Source: http://www.jeuneafrique.com/Articles/Dossier/ARTJAJA2586p055-060.xml0/Article-Sans-Titremain-basse-sur-le-cacao.html
Publication date of original article: 11/08/2010
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=3518

 

Tags: Costa de MarfilÁfrica del oesteÁfricaCacaoChocolateAnthony Ward Chocolate FingerArmajaroLoïc FollorouxOuattaraGbagboGuillaume SoroBarry CallebautGhanaCaféAzucarMerrill LynchCargillADMGuy-André KiefferLiffeNestléGhana Cocoa Board (Cocobod)
 

 
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