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 06/04/2020 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 UNIVERSAL ISSUES 
UNIVERSAL ISSUES / La buena traición
Date of publication at Tlaxcala: 15/12/2010
Original: Der gute Verrat
Translations available: Français 

La divulgación de confidencias en internet está entrando en crisis, pero la idea no puede morir. Sólo hay que mejorar la forma de ponerla en práctica.
La buena traición

Daniel Domscheit-Berg

Translated by  Vicente Romano

 

Cuando Brigitte Heinisch se dirigió al público en 2003 con lo que sabía de las condiciones insoportables de la asistencia a los ancianos, no fue sino el primer paso de un largo camino. Brigitte Heinisch es una antigua cuidadora de la Vivantes S. L. de Berlín y presenció cómo ancianos necesitados de cuidados yacían en sus propias heces y orina o atados a sus camas sin orden judicial. Fue víctima del llamado bossing, el mobbing de su jefe, a consecuencia de su intento por discutir internamente los abusos manifiestos. Tras denunciar estos abusos a la fiscalía fue despedida del trabajo. Tiene que reclamar sus derechos ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos porque en Alemania no existe ninguna base jurídica que proteja a las personas con su coraje civil.

Si estuviéramos en Estados Unidos se calificaría a Heinisch de whistleblower y su descubrimiento tendría consecuencias jurídicas para los responsables. Aquí es una traidora, una denunciante, alguien que ha manchado el nido. Los alemanes no tenemos ningún concepto ni ninguna palabra para ella, y , al parecer, tampoco ninguna protección dentro de nuestra comunidad.

Expectativas frustradas

Esta situación se contradice con nuestras expectativas como ciudadanos. Esperamos que nadie frustre nuestra seguridad financiera del futuro y que los políticos no sean descuidados a la hora de decidir cuestiones transcendentales. Esperamos que nadie abuse de nuestros niños en las escuelas y que la higiene en los hospitales no sea algo de lo que hayamos de preocuparnos.  Esperamos que se persiga a los defraudadores de impuestos y demás gente que se enriquece en perjuicio de la sociedad. Estas expectativas son independientes de las leyes vigentes. Están profundamente ancladas en nuestro sistema de valores, en cuya validez confiamos.

Sin embargo, a menudo constatamos que estas expectativas no se cumplen, que los sistemas en los que confiamos son corruptos. Los mecanismos y dependencias de nuestra sociedad son cada vez más complejos e impenetrables, de suerte que, al principio, la corrupción y el abuso sólo se pueden reconocer a menudo desde dentro. La corrupción y la propensión a ella aumentan con la complejidad y el secretismo del sistema. Por tanto, ¿qué debería legitimar la persecución y limitación de quienes nos informan de las condiciones corruptas de semejante sistema secreto?

El conocimiento de aquello en donde nuestras expectativas no se cumplen y también de la manera en que se ven defraudadas constituye la base para juzgar estos problemas, y, de paso, también la base para corregir los errores. La revelación de secretos constituye un importante mecanismo de corrección de una sociedad y, con frecuencia, también la ultima ratio, el último medio para mejorar las condiciones. Se da allí donde los insiders y profesionales reconocen que algo va realmente mal. Y es el método más eficiente para un cambio positivo, siempre que se permita.

Motor eficiente del cambio

El reconocimiento de la eficacia del whistleblowing (revelación de secretos) fue una de las bases para la creación de Wikileaks, una plataforma de internet que debía llevar la revelación de secretos a todos los hogares y hacerla presentable. Wikileaks debía proteger también a los confidentes, que tienen que actuar desde el anonimato por falta de garantías jurídicas y sociales.

El éxito de la plataforma justifica el principio y muestra asimismo lo importante que puede ser semejante plataforma. Se enviaron más de un millón de documentos, y se han publicado cientos de miles. El proyecto se sorprendió de su propio éxito. Si al principio se esperaba proteger sobre todo a los ciudadanos de regímenes represivos, la realidad fue distinta. Fueron sobre todo los documentos de los países democráticos los que se facilitaron a Wikileaks. Esto tiene que ver, en parte, con el grado de conocimiento del proyecto y la mejor conexión a internet de estos países. Pero también indica la gran necesidad de una solución de este tipo en las democracias occidentales, y al mismo tiempo lo mórbidos que son los sistemas que constituyen estas sociedades.

Además, se puso de manifiesto la frecuencia con que un comportamiento erróneo en los países industriales genera consecuencias negativas en las regiones económicamente más débiles del mundo. En un mundo globalizado, lo que hacen las empresas y gobiernos del llamado primer mundo repercute también en países como Costa de Marfil, Afganistán o Iraq. De ahí que los cambios en los países industriales puedan ser también impulsados desde plataformas como Wikileaks. No es más que una cuestión de tiempo hasta que la disponibilidad técnica y el grado de conocimiento conduzcan también a otras plataformas alternativas.

Las debilidades de Wikileaks

Wikileaks ha modificado el whistleblowing, ha impulsado un cambio cultural y desplazado los límites de lo posible así como de lo aceptable, de forma duradera. Este impulso de la sociedad civil es muy importante. Puede servir de ejemplo para lo que es posible en un mundo globalizado en red.

De todos modos, el proyecto también ha chocado con sus propios límites. La creciente inundación con documentos era ya demasiado, las debilidades estructurales resultaban cada vez más evidentes y, además, aumenta la presión política sobre la organización. Esta retroalimentación es muy importante para entender dónde yacen las debilidades del proyecto y lo que debería cambiarse en el futuro.

El aprovechamiento eficaz del toque de tención para la disposición de los materiales expuestos debe ocupar el primer plano. Una plataforma para los confidentes es una instancia neutral y debe concebirse como mero servicio. Este afecta sobre todo a la fiable recepción, elaboración y valoración de los documentos. No debe perder de vista esta función y debe garantizar que, dada la gran afluencia, no se discriminen los envíos. Se requieren también intersecciones con los medios clásicos. Una plataforma de whistleblowing hace un trabajo preliminar para los medios. Su cometido estriba en el análisis, elaboración, contextualización y presentación de las informaciones ante la sociedad.

Controles recíprocos

La conexión entre una plataforma para confidentes y medios genera también el control y el apoyo recíprocos de ambas partes. Se comprueba la calidad de la información, los mecanismos de la plataforma están sometidos a revisión por periodistas independientes y surge así un interés común en defender aquellas personas que se ven obligadas a buscar la protección del anonimato mientras no la encuentren en otro sitio.

Sin embargo, es precisamente esta protección la que hay que establecer. Crece el número de personas cuya moral y conciencia pesan sin duda más que la declaración o la orden de un superior. Hasta ahora hemos tolerado su clasificación como ilegal. Pero ha llegado la hora de cuestionar si es esto lo que realmente queremos o si podemos permitírnoslo. Aunque las soluciones técnicas puedan ayudar, hay que resolver de una vez el dilema entre injusticia legal y derecho supralegal.

Si estamos dispuestos a reconocer como héroes a los whistleblowers, quizás podamos preguntar alguna vez qué grado de secretismo es aceptable para el sano funcionamiento de nuestra sociedad y qué grado de secretismo puede ser solamente legal. Esta discusión transciende lo que hasta ahora estamos dispuestos a discutir. Alejandro Solzhenitsyn dijo en 1970, en su discurso del premio Nobel, que la salvación de la humanidad consiste en que “todo importe a todos”. La realización de esta máxima está en manos de nuestra sociedad y de sus valientes ciudadanas y ciudadanos. Brigitte Heinisch y muchos más nos dan un luminoso ejemplo.
 

Trasfondo

(Klaus Raab)

Los informantes están protegidos en Alemania, aunque no del todo. Hay que distinguir entre protección directa e indirecta. Los periodistas tienen derecho a no declarar ente los tribunales, y no están obligados a declarar la identidad de sus fuentes. Hasta ahora, los informantes podían acogerse a esta protección. Un periodista que delata una fuente puede contar con que jamás será informado por otra.

No obstante, para encontrar sitios permeables, por ejemplo entre las autoridades, la fiscalía se coló una y otra vez por la puerta trasera. Como los periodistas no pueden ser castigados por la delación de un secreto, pueden ser acusados de ella mediante complicidad. En 2005, por ejemplo, se investigaron las oficinas de la redacción de Cicero, después de la revista hubiera citado un documento secreto de la BKA (Oficina Criminal Federal). Entretanto, tribunales y legisladores han reaccionado. Los periodistas no pueden ser acusados ya de complicidad, sino tan sólo de delito, difícilmente demostrable, de instigación a la delación de un secreto.

Para los informantes en las instituciones estatales rige lo siguiente: permanece punible la transgresión de un secreto del servicio. Las personas que, por ejemplo, descubran corrupción, delitos de protección de datos o infracciones contra las normas de salud en empresas privadas no gozan obligatoriamente de protección. Quien los difunda internamente puede ser amonestado o incluso despedido. Los reproches tienen que exponerse primero internamente. Tan sólo cuando esto no es posible, por ejemplo, porque los reproches se dirigen contra el mismo patrono, o cuando no se da ninguna aclaración interna, puede intervenir la autoridad. Los tribunales deben decidir en el caso individual si se podía haber exigido informar primero al patrono. Tan sólo se permite salir al público en casos muy contados.





Courtesy of Tlaxcala
Source: http://www.freitag.de/wochenthema/1041-im-prinzip-gut
Publication date of original article: 14/10/2010
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=2980

 

 
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