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 UNIVERSAL ISSUES 
UNIVERSAL ISSUES / Argentina: Murió Ezequiel Ferreyra, el niño esclavo en la empresa Nuestra Huella
Date of publication at Tlaxcala: 17/11/2010
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Argentina: Murió Ezequiel Ferreyra, el niño esclavo en la empresa Nuestra Huella

La Alameda
Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE Cartoneros)


 


A la 1.35 hs. de la madrugada de ayer martes murió Ezequiel, el niño de seis años que desde los cuatro era esclavizado por la empresa avícola, Nuestra Huella. El lunes de la semana pasada lo habían vuelto a operar, pero el tumor ya le había ocupado todo el cerebro. La corta vida de Ezequiel transcurrió la mayor parte de su tiempo entre la sangre y el guano de las gallinas y manipulando venenos con elementos cancerígenos de la empresa para cumplir a rajatabla con los topes de producción que la patronal le imponía a su familia.

La empresa no conforme con haber asesinado a Ezequiel, con haber envenenado a decenas de chicos y adultos, ahora se dispone a hacer desaparecer las evidencias y pretende trasladar rápidamente el cuerpo de Ezequiel y quizás cremarlo, fuera del alcance de cualquier pericia judicial que los comprometa y ponga en evidencia su responsabilidad por Ezequiel y por todos los niños y adulltos que manipulan venenos agrotóxicos en sus granjas.
 
Hoy miércoles 17, el presidente de la Fundación Alameda, Gustavo Vera, y el abogado Pablo Sernani, se presentaron a las 7 de la mañana ante la Fiscalía Federal de Campana. Allí dejaron un escrito en el que se solicita realizar una autopsia al cuerpo de Ezequiel para corroborar las causales de su fallecimiento y que esta tarea la realicen organismos competentes como el Médicos forenses, Facultad de Medicina y el INTI. Además del secuestro de la historia clínica del nene. Pese a que ayer movilizamos a Campana la Alameda retornó a la localidad en las primeras horas de hoy por el peligro que el cuerpo sea cremado o trasladado.
 
Ante la desconfianza por la fiscalía, Vera y Sernani se trasladaron ante el juzgado federal N° 2. “No nos fuimos hasta que hablaran con el prosecretario Cristian Espoltore, el mismo que nos recibió ayer cuando hicimos la marcha”, explicó el referente de la Alameda.
 
Finalmente cerca de las 9 se realizó la entrevista con el prosecretario quien recibió en mano las imágenes del velatorio y la información que a Ezequiel lo estaban llevando al cementerio. Recién al finalizar la reunión llegó el personal de la fiscalía a presentar el pedido que había realizado la Alameda dos horas antes en sus oficinas a escasas cuadras del juzgado.
 
Mientras los funcionarios judiciales seguían evaluando su proceder ante el pedido de la Alameda, se realizaba el entierro de Ezequiel que culminó alrededor de las 10 de la mañana. Participaron trabajadores de las granjas y la presidenta de Nuestra Huella, Alejandra López Camelo, imputadada por explotar a los chicos, traficarlos con sus familias y someterlos a la manipulación de venenos y agroquímicos altamente cancerígenos.
 
Solo dos coronas de flores recibió Ezequiel. Una con la leyenda “tus papis” y otra “la empresa”.
Las fuerzas de seguridad y la justicia siendo las 10.30 no concreto ninguno de los pedidos de la Alameda para que no desaparezca o se esconda a Ezequiel.
 

Ayer marchamos a la puerta de los juzgados y una fiscalía.

 
Las maestras de la escuela de Ezequiel, ya habían advertido que el niño se dormía cuando iba a clase, hasta que a finales de setiembre se desmayó y fue llevado de urgencia a una clínica de Pilar. Durante semanas nadie tuvo noticias de él. La empresa prohibió terminantemente a los padres hablar del tema con sus compañeros de trabajo. Y logró la manera de modo muy simple: convenciendo a los padres que si algo le pasaba a Ezequiel ellos serían penalmente responsables e incluso les quitarían la tenencia de sus otros hijos y ofreciéndoles a cambio de su silencio, la atención médica del niño y eventualmente una suma de dinero en caso que hubiera un desenlace fatal. Paralizados por el miedo y la desesperación, los padres aceptaron el chantaje y se llamaron a silencio.
 
Ahora sabemos que de la Clínica de Pilar fue derivado a la Clínica del Centro de La Plata, donde se le detectó un tumor cancerígeno en el cerebro y de allí fue trasladado a otra Clínica en Laferrere, donde fue intervenido quirúrgicamente y se pudo reducir parcialmente el avance del tumor. No obstante, cómo su situación seguía siendo muy grave, la empresa dispuso su traslado al Centro Gallego donde fue internado en terapia intensiva. A los pocos días el tumor volvió a reproducirse y se lo intervino quirúrgicamente el lunes de la semana pasada, pero su situación siguió agravándose hora atrás hora hasta que este martes a la madrugada falleció.  Recién tomamos conocimiento hace un rato, porque su estado de salud desde hace días era un secreto guardado entre siete llaves por la empresa que quería evitar a toda costa que se indagara acerca de las causas que lo llevaron a esa situación terminal.
 
Ezequiel fue traído desde Misiones con su familia a fines de 2007 por uno de los reclutadores que opera al servicio de la presidenta de la empresa Nuestra Huella, Alejandra López Camelo y que cobraba $ 2500 por cada familia que lograba engatusar. La promesa era dejar la pobreza extrema de Misiones, por un trabajo estable y una casa segura, donde los chicos crecerían en el campo y junto a la naturaleza. Los costos del traslado correrían por cuenta de la empresa. Y la familia sólo tenía que limitarse a aceptar el paraíso que les regalaban. Entre la pobreza extrema y crónica y un futuro de vivienda y trabajo estable, ni lo dudaron.
 
Al llegar a la granja «La Fernández», la situación distaba mucho de lo prometido. Al padre lo pusieron a cargo de uno de los galpones, donde debía juntar miles de huevos por día, remover guano, juntar la sangre y distribuir el veneno. El tope de producción que le imponía la empresa era imposible de cumplir sin involucrar al resto del grupo familiar, lo cual era estimulado por los capataces de la empresa. Y si ese tope no se cumplía, se corría el riesgo de quedar sin trabajo y en la calle, esta vez a miles de kilómetros del lugar de origen y los conocidos. Además, la familia debía pagar la «deuda» que habían contraído por el traslado a Buenos Aires. Fue así que primero la esposa y luego los niños comenzaron a involucrarse en esas jornadas infernales de producción en el galpón. Lo mismo pasaba en los galpones vecinos, donde ya estaba naturalizado que todos los grupos familiares trabajen a destajo, pero sólo para conformar el salario del padre, un salario más bajo que el de un peón rural.
 

Cientos de familias más, son esclavizadas del mismo modo que la familia de Ezequiel en unas 70 granjas dispersas por Pilar, Zarate, Campana, Exaltación de la Cruz y Córdoba donde muchísimos chicos están expuestos a correr la misma suerte que Ezequiel. Esas granjas son propiedad de «Nuestra Huella», una empresa que gozaba de prestigio y liderazgo en el mercado avícola y que tenía clientes poderosos como Wall Mart y Carrefour, hasta que comenzó a conocerse su costado más oscuro: trabajo esclavo e infantil, alambrados electrificados, trata y tráfico de personas.
 
Las horas y horas de filmación de trabajo infantil durante el 2008, 2009 y 2010, la granja allanada con la gente esclavizada y la alambrada electrificada, las 30 granjas de la empresa donde el Ministerio de Trabajo constató fehacientemente trabajo infantil en Nuestra Huella, los más de cuarenta testimonios de víctimas de la empresa, las filmaciones de las persecuciones y los intentos de sobornos a los denunciantes, los datos precisos de los reclutadores, nada, absolutamente nada fue suficiente para que la Jueza Graciela Cione (Garantías en lo Penal de Campana) y Adrián Charbay (Federal II de Zárate y Campana) se dispusieran a impartir un mínimo de justicia en las causas que tramitan por reducción a la servidumbre y trabajo infantil y trata laboral y trafico de personas respectivamente. Quizás el hecho de que la presidente de la empresa, Alejandra López Camelo, sea prima hermana del intendente de Pilar , Humberto Zúccaro, cuñada del Secretario General de UATRE local Jorge Herrrera y que el ex intendente de Pilar, Sergio Bivort sea el abogado de la firma expliquen un poco acerca del manto de impunidad que rodea la empresa.
 
Desde el 2008 los costureros y cartoneros de la Alameda y el MTE vienen denunciando, juntando pruebas y movilizándose contra la esclavitud y el trabajo infantil en Nuestra Huella. Esta mañana, cuando no sabíamos que horas antes Ezequiel había muerto, más de doscientos compañeros marcharon a los dos juzgados penales de Campana exigiendo justicia por Ezequiel y por la salud y la vida de los más de 200 niños que viven y trabajan en las granjas de esa empresa y nos juramentamos volver en los próximos días.
 
La Alameda y el MTE ahora más que nunca redoblará su esfuerzo reclamando justicia y convoca a todos los ciudadanos y periodistas honestos que repudian la esclavitud y el trabajo infantil a que se sumen a nuestro grito para romper el cerco de impunidad que rodea a Nuestra Huella.
 
  • Gustavo Vera (La Alameda) 1561584835

  • Juan Grabois (MTE) 1563843877

El video muestra las irregularidades cometidas en el allanamiento de La Mimosa III, una de las granjas de la empresa NUESTRA HUELLA SA, que se produjo el viernes por la tarde hasta la madrugada del sábado.

La empresa avícola viene siendo denunciada por la Fundación Alameda desde 2008 por trata de personas, trabajo infantil y reducción a la servidumbre.

Ezequiel Ferreyra, un niño de solo 7 años que trabajaba en las granjas, agoniza hoy por un tumor producto de la manipulación de agroquímicos.

Exclusivo: Infancia, veneno y esclavitud

Por Lucas Schaerer, Miradas al Sur, Año 3. Edición número 130. Domingo 14 de noviembre de 2010

Ezequiel, un pibe de siete años, agoniza por trabajar con agrotóxicos en una granja avícola de pilar allanada el viernes en un operativo lleno de irregularidades. La empresa tiene vínculos con el intendente local y la Uatre

Casi desde la cuna, Ezequiel se convirtió en emblema de la explotación infantil rural. A los cuatro años


Atrás de la camioneta policial aparece la granja de la firma Nuestra Huella S.A. Allí trabajaba Ezequiel.

fue filmado en plena recolección de huevos en un inmenso galpón de gallinas. Hoy tiene siete años y agoniza por una afección cerebral provocada por el uso de agroquímicos para el guano, la materia fecal de las gallinas, y el veneno fosforado que se usa para espantar moscas. El pibe llegó traficado –esta es la palabra que corresponde– desde Misiones hasta la granja La Mimosa III, ubicada en Pilar. Luego fue explotado sin posibilidad de escapatoria alguna ya que el predio tiene los cercos electrificados y un custodio en la tranquera. Ezequiel reconoció en aquella filmación de la Ong La Alameda que hasta el propio día del cumpleaños en lugar de jugar y festejar estuvo recolectando huevitos. “Así, así, así”, decía y hacía el gesto de agarrar con sus manitos.
Desde el lunes Ezequiel está internado en gravísimo estado de salud en el Centro Gallego. Recién el viernes por la tarde y debido a la difusión que tuvo el caso, la Justicia federal de Zarate-Campana actuó sobre los agroquímicos que utiliza Nuestra Huella S.A., la mayor empresa avícola del país en sus 70 granjas.
Miradas al Sur fue el único medio presente en el allanamiento a La Mimosa III ordenado por el juez Adrián Chavay, a cargo del juzgado federal N°2, junto al fiscal Orlando Bosco. El operativo en la granja, símbolo de la esclavitud y explotación de niños, incluyó a 30 efectivos de la Prefectura Naval, a personal de la Dirección de Migraciones y del Ministerio de Justicia Nacional y a la Oficina de Rescate y Asistencia a la Víctima.

Allanamiento cantado.
Al llegar este cronista junto al abogado de los trabajadores, Pablo Sernani y Gustavo Vera, de Fundación La Alameda, se produjo un diálogo con el prefecto de traje y corbata a cargo del operativo. “No estoy autorizado a dejarlo pasar, doctor”, apuntó el prefecto que quedó al mando tras haberse retirado el secretario del juzgado federal a las tres horas de comenzado el operativo que duró hasta las 2.10 de la madrugada del sábado. Pese a haberse identificado con su credencial, el abogado no pudo ingresar como sí logró hacerlo en el primer allanamiento, cuando se descubrió la cerca electrificada y las condiciones infrahumanas en las que vivían y trabajaban las familias, todas oriundas de Bolivia, Paraguay y el norte argentino.
Poco después apareció el trabajador Oscar Taboada, el primero que denunció a Nuestra Huella S.A. por explotación infantil, reducción a la servidumbre y tráfico de personas. Cuando Oscar se estaba acercando a la tranquera para hablar con su abogado defensor, una mujer de civil de la Oficina de Rescate y Asistencia a la Víctima se lo impidió. Allí se produjo una larga discusión entre el abogado y el prefecto por no permitirle ejercer el derecho de defensa y a los gritos Sernani sostuvo que en los hechos, se trataba de una privación ilegítima de la libertad. Durante la discusión apareció un adolescente quien intentaba pasar pero los guardias se lo impedían. Hasta que llegó el prefecto de traje. El joven no mostró ningún documento pero igual lo dejaron ingresar. Hasta ese momento, decían, “nadie podía entrar ni salir”. Esta regla tampoco no incluyó al abogado de la empresa Nuestra Huella S.A., Jaime Seoane, quien estuvo dentro de la granja durante todo el operativo. El propio prefecto que controlaba el allanamiento admitió esta situación irregular. Los trabajadores denunciantes aseguraron que el abogado de la patronal, además, estuvo caminando por la granja La Mimosa III. Llegó hasta el fondo de la granja lo más pancho pero resulta que yo no puedo ni hablar con mi abogado”, gritaba Taboada.
Pablo Sernani, representante de los trabajadores, aseguró a este medio que “Asistencia a la Víctima presionó a mis defendidos para que se vayan. Un actuar vergonzoso. Al punto que no le hicieron firmar el acta. Esto estuvo plagado de irregularidades que denunciaremos”.
“El propio encargado de la Mimosa III, Ceferino Viero, denunciado por no permitir a la madre de Ezequiel asistir a su hijo, se dedicó a abrir y cerrar la tranquera de ingreso”, afirmaba Agustín Navarro Farías, delegado de los trabajadores que fuera despedido y que cuenta con dos fallos a favor de su reincorporación. “Ceferino nos maltrata, nos dice bolivianos de mierda, discrimina, y varias veces me quiso pisar con su camioneta”, decía Danisa, la hija adolescente de Oscar Taboada y Elsa Soliz Ramos.
Justamente la camioneta del encargado de la granja es donde la Prefectura encontró los bidones con el veneno de fosforado. Tres tipos de veneno se utilizan para remover el guano, que luego se vende como abono para fertilizar la tierra y matar las moscas: Furadan, Sipermetina y Nubal. Éste último dicen que es el mortífero. “Era tanta la presión de la empresa, que un trabajador llamado Hernán López Arias se suicidó tomando Nubal, un veneno que no se disuelve en la sangre. Por eso el veneno que está en la camioneta es de menor efecto. Lo usamos para matar las moscas dentro del galpón porque si usamos el otro mataría a las propias gallinas que comieran alguna mosca que caiga muerta”, acotó Navarro Farías, un joven paraguayo que tiene a su hijita de tres años, Claudia, con un riñón del tamaño de un poroto y que teme que le suceda lo mismo que a Ezequiel.
“Es increíble –agrega Gustavo Vera de La Alameda– que se lleven sólo una muestra y no todo el veneno mortífero. Tenemos a Ezequiel agonizando por usar esas sustancias y la Justicia las deja acá. Esto es ridículo. Es como si encontrarán cocaína en un allanamiento. Se llevan todo, no una muestra.”
Otra trabajadora, María, expresó que la empresa estaba avisada del operativo de ante-mano. “El martes trajeron botas, pantalones y camisas. Pusieron letreros de seguridad nuevos. Cortaron todo el pasto que estaba alto como un metro. Además el encargado estuvo espantando a las mosca.”

Radiografía de una empresa asesina.
Los actuales accionarios de Nuestra Huella S.A. son Leticia Esther García de Luaces, su hija Luz Luaces y la presidenta de la firma Alejandra López Camelo. Ellas tienen pedido de indagatoria por la delicada situación de Ezequiel y están denunciadas tanto en causas laborales como penales por reducción a la servidumbre y trata de personas. Nunca fueron detenidas ni llevadas a declarar en calidad de imputadas.
Y es que su respaldo es político y gremial. La presidenta de Nuestra Huella S.A., López Camelo, es la prima hermana del actual intendente de Pilar, Humbetto Zúccaro, y además cuñada del delegado gremial de Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre), Jorge Herrera. El sindicato de los peones rurales fue denunciado por querer coimear con 50 mil pesos a Oscar Taboada para que retire sus denuncias contra la empresa. El respaldo político además se sostiene porque el anterior jefe del ejecutivo en Pilar, Sergio Bivort, luego de dejar la intendencia pasó a prestar su oficio de abogado a la empresa de la familia Luaces. Bivort fue filmado y fotografiado haciendo de chofer de Alejandra López Camelo cuando se produjo una protesta bloqueando el molino de la empresa.
Por el respaldo judicial a Nuestra Huella S.A. se presume que llega a través del intendente Zúcarro aliado con el senador provincial José Manuel Molina. Éste último controla la Comisión de Acuerdos que designa o eleva a juicio político a los jueces bonaerenses. “Quizás esto explique la parálisis de la jueza de garantías Graciela Adriana Cione. Quien pese a tener las pruebas más contundentes por reducción a la servidumbre jamás actuó”, concluye Vera de La Alameda, la Ong que viene denunciando desde hace años a diversos establecimientos que explotan hasta la esclavitud a sus trabajadores.
Calculan los empleados denunciantes que en por lo menos 20 granjas de esta firma avícola, hay en cada una de ellas, 10 chicos explotados laboralmente, lo que lleva el número a 200 pibes con riesgos graves para sus salud. Nadie los analizó. Hoy es Ezequiel, mañana pueden ser 199 más.


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Source: http://laalameda.wordpress.com/2010/11/17/dolor-murio-ezequiel-ferreyra-el-nino-esclavo/
Publication date of original article: 17/11/2010
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