TLAXCALA تلاكسكالا Τλαξκάλα Тлакскала la red internacional de traductores por la diversidad lingüística le réseau international des traducteurs pour la diversité linguistique the international network of translators for linguistic diversity الشبكة العالمية للمترجمين من اجل التنويع اللغوي das internationale Übersetzernetzwerk für sprachliche Vielfalt a rede internacional de tradutores pela diversidade linguística la rete internazionale di traduttori per la diversità linguistica la xarxa internacional dels traductors per a la diversitat lingüística översättarnas internationella nätverk för språklig mångfald شبکه بین المللی مترجمین خواهان حفظ تنوع گویش το διεθνής δίκτυο των μεταφραστών για τη γλωσσική ποικιλία международная сеть переводчиков языкового разнообразия Aẓeḍḍa n yemsuqqlen i lmend n uṭṭuqqet n yilsawen dilsel çeşitlilik için uluslararası çevirmen ağı

 30/09/2020 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 UMMA 
UMMA / Iraq: Un profesor exiliado pregunta al ministro de Educación Superior
Date of publication at Tlaxcala: 17/10/2010
Original: An Exiled Professor's Questions for Iraq's Higher Education Minister
Translations available: Deutsch  فارسی 

Iraq: Un profesor exiliado pregunta al ministro de Educación Superior

Saad Jawad سعد جواد

Translated by  Paloma Valverde
Edited by  Manuel Talens (1948-2015)

 

[El artículo publicado en "The Chronicle," el 29 de septiembre] “Un mensaje de Iraq a sus académicos exiliados: por favor consideren regresar Iraq” resaltaba la petición de Abed Ziab al Ayili, ministro iraquí de Educación Superior, de ayuda al Fondo de Rescate Académico del Instituto de Educación Internacional (Institute of International Education's Scholar Rescue Fund, IIE en sus siglas en inglés).
 



Soldado usamericano custodiando la Universidad de Bagdad

 
Lo que me llamó la atención fue su petición de fondos para instalar cámaras de televisión en las entradas de la Universidad y evitar los asesinatos. Después hablaba sobre la mejora de la seguridad en Iraq, que según él animaría a los académicos iraquíes a regresar al país. Por mi parte, como catedrático que prestó sus servicios en la Universidad de Bagdad durante 31 años —viví la guerra Iraq-Irán, las sanciones inhumanas y seis años de la ocupación— me gustaría puntualizar lo siguiente:
 
Desconozco el coste de lo que supondría instalar cámaras de televisión en las entradas de la Universidad (nadie sabe a cuál de ellas se refiere el Ministerio, porque sólo en Bagdad hay cuatro universidades estatales). Lo que sí sé es que antes del inicio de este curso académico se tomó la decisión de instalar cámaras de televisión en todas las aulas de la Universidad de Bagdad, cámaras conectadas con dos monitores, uno en el despacho del Decano y otro en el de su asistente. Esta decisión no tiene precedentes, ni en Iraq ni en ninguna universidad del mundo. ¿Conoce el ministro esta decisión? Y si su ministerio o las universidades que están bajo su dirección tienen dinero para gastar en este sistema de Estado policial, ¿cómo es posible que no tengan dinero para instalar cámaras en las universidades? ¿Desde cuándo las cámaras pueden evitar el asesinato de académicos?
 
En los últimos cuatro meses, una docena de trabajadores del Ministerio, que prestaban sus servicios directamente bajo la dirección del ministro o en su oficina ministerial, fueron asesinados por matones que utilizaron pistolas con silenciador o se han quedado inválidos a causa de las bombas colocadas en sus coches. ¿Podría decirnos el ministro qué ha hecho para descubrir a los asesinos que cometieron dichos crímenes? ¿Qué protección dio a esos trabajadores para evitar que fueran brutalmente liquidados? Sólo estoy mencionando los hechos más recientes, en los que perdí a dos de mis más queridos amigos y compañeros. No tengo que recordar al ministro que no hace muchos años un Departamento entero de su Ministerio fue atacado y todos los empleados secuestrados por personas que llevaban uniformes de la Policía y el Ejército y que iban en coches oficiales. Usted no pudo salvar ni siquiera a una persona. Todos fueron asesinados, descuartizados, metidos en cajas cerradas y arrojados a la calle. En estos asesinatos perdí también a dos de mis compañeros.
 
Puesto que el Ministerio acusa de ignorancia y de no conocer los hechos a los medios de comunicación y a todos aquellos que vivimos fuera y usted afirma que la vida en Iraq es normal, ¿podría decirnos cuántas veces ha podido visitar las universidades en el sur del país? O, mejor todavía, ¿podría decirnos cuántas veces ha visitado las universidades de Bagdad?
 
Para terminar, lo más importante, ¿podría decirnos por qué la Universidad de al-Munstansiriya, la segunda en relevancia de Bagdad, tiene ahora cuatro rectores, cada uno de ellos con su propia oficina rectoral, su propio secretariado y sus propios guardias de seguridad y todos ellos en el mismo campus? ¿Por qué sus órdenes ministeriales para despedirlos a todos no se han cumplido? ¿Cómo es que no ha ido él mismo a la universidad a solucionar el problema? ¿Por qué se pasa la mayor parte del tiempo entre la Zona verde y la Zona roja, donde posee casas fuertemente protegidas, en lugar de en la sede del Ministerio de Educación Superior?

He de decir que no tengo nada en contra de este hombre. Simplemente es la persona equivocada en el lugar y en el momento equivocado porque, antes de la invasión, vivió fuera de Iraq durante más de 25 años; no tiene información de ninguna clase sobre la vida en las universidades iraquíes. Lo que está sucediendo ahora no es el error, sino el crimen, de las fuerzas de ocupación, que han repartido cargos a personas que vivieron la mayor parte de sus vidas fuera de Iraq, la mayoría de los cuales eran gente corrupta y de muy mala reputación. No obstante, hasta que el ministro no nos dé respuestas claras y veraces o nos diga por qué no presentó su dimisión cuando no pudo cumplir con sus funciones —o quizá, para concederle el beneficio de la duda, nos diga por qué no pudo cumplir con sus obligaciones— no debería esperar que los auto exiliados iraquíes respondan a su quién sabe si genuino llamamiento.





Courtesy of The Chronicle of Higher Education
Source: http://chronicle.com/article/An-Exiled-Professors/124858/
Publication date of original article: 29/09/2010
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=1934

 

Tags: LondresIraquniversidades de Bagdadasesinato de profesores
 

 
Print this page
Print this page
Send this page
Send this page


 All Tlaxcala pages are protected under Copyleft.