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EUROPE / La otra izquierda griega-Entrevista a Panagiotis Sotiris, de Antarsya
Date of publication at Tlaxcala: 19/05/2015
Original: The Other Greek Left: Interview with Panagiotis Sotiris

La otra izquierda griega-Entrevista a Panagiotis Sotiris, de Antarsya

Sebastian Budgen

Translated by  Darío Scattolini

 

Con una izquierda griega dominada por Syriza y el Partido Comunista, Antarsya con frecuencia es pasada por alto. ¿De dónde vino esta organización y hacia dónde se dirige?

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Exceptuando tal vez a Argentina, Grecia tiene la izquierda anticapitalista más grande y diversa del mundo, producto de décadas de rupturas y de ricas tradiciones anarquistas y comunistas. En contraste con la fragmentación y la lucha intestina que predomina en casi todo el resto del mundo, Grecia también es uno de los pocos países en los que la mayoría de estas fuerzas han logrado construir un frente de colaboración y activación duradero, el Frente de la Izquierda Anticapitalista (Antarsya).
Aunque microscópico a nivel electoral, y totalmente eclipsado en este terreno por Syriza y el Partido Comunista (KKE), Antarsya tiene verdaderas raíces sociales y juega un rol movilizador y organizador crucial en un espectro de movimientos sociales. Aquí, Sebastian Budgen explora este paisaje complejo y fascinante con el investigador, activista y dirigente de Antarsya Panagiotis Sotiris.

Tal vez podemos comenzar con algunas preguntas personales sobre tu trasfondo y tu politización, las diferentes fases de eso, para empezar.

Nací en 1970, y me politicé primero en el movimiento estudiantil de la segunda mitad de los 80. Entré a la Universidad de Atenas en 1987, al departamento de filosofía, psicología y pedagogía. Aunque había estado activo en las movilizaciones en la secundaria, me fui politizando principalmente en lo que se llamó en ese tiempo los "reagrupamientos estudiantiles de izquierda" (Aristeres Syspeiroseis Foititon), que era una red de grupos universitarios radicales, anticapitalistas, independientes, de izquierda, que fue el resultado de la evolución de las varias tradiciones de la izquierda revolucionaria dentro de las universidades.

En ese período, en la segunda mitad de los 80, éste era uno de los principales campos de intervención para lo que sea que quedara, en ese tiempo, de la izquierda revolucionaria en Grecia. De esta experiencia vino, a comienzos de los 90, un grupo político llamado también "Reagrupamientos de izquierda" (Aristes Syspeiroseis) que luego sería parte de la "Recomposición de Izquierda" (Aristeri Anasynthesi-ARAN). Como estudiante, fui parte de todas las grandes luchas del movimiento estudiantil en la segunda mitad de los 80 y a comienzos de los 90, y fui miembro del Consejo Central de la Unión Nacional de Estudiantes (EFEE).

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Panagiotis Sotiris

En el otoño de 1989 hubo una gran ruptura en la Juventud Comunista y el Partido Comunista debido a la oposición al giro a la derecha del Partido Comunista de Grecia. Esto condujo a la creación de la Corriente Nueva Izquierda (NAR). Esto dio un nuevo aliento a la izquierda anticapitalista en Grecia, pues creó una fusión importante entre las tradiciones de la izquierda revolucionaria y del movimiento comunista.

También condujo a una serie de experimentos políticos muy importantes, algunos de los cuales son relevantes también hoy. De particular importancia fue la creación del EAAK (Movimiento Unido Independiente de Izquierda) en las universidades. El EAAK nació de la masiva movilización de secundarios y universitarios en el invierno de 1990-91 y ha sido la columna vertebral –o al menos parte de la columna vertebral– del movimiento estudiantil de Grecia en los últimos veinticinco años.

A principios de los 90, este influjo de camaradas de la tradición comunista permitió también una serie de iniciativas en el movimiento sindical, que tomaron la forma de grupos y corrientes de izquierda radical dentro de los sindicatos y federaciones, y de iniciativas para la formación de nuevos sindicatos. Esto fue muy importante, primero en el sector público pero también, luego de finales de los 90, en las iniciativas de nuevas formas de sindicalismo militante de base en el sector privado en Grecia, especialmente en sectores de empleo flexible y precario.

Además, la izquierda anticapitalista en ese período habría de jugar un rol preponderante en importantes luchas, como la movilización de masas de 1998 contra la implementación de un nuevo examen de ingreso para los docentes de educación primaria y secundaria.

Después de conseguir mi licenciatura en 1993 y de terminar mi doctorado en 1999 fui parte de esta clase de iniciativas. Me involucré por muchos años en el sindicato de docentes de escuelas de apoyo en Atenas, y fui presidente de éste entre 2005 y 2007.

Las escuelas de apoyo (frontistiria) son instituciones privadas que preparan a los estudiantes para los exámenes de ingreso a la universidad. Son el resultado de las deficiencias del sistema de educación formal y representan una forma de comercialización directa de la educación. A los docentes no se les paga bien y deben enfrentar la precariedad. En consecuencia, tuvimos muchas luchas para establecer e implementar un contrato, y al mismo tiempo defender nuestra dignidad como educadores.

Después de 2005 también empecé a trabajar como profesor adjunto y me involucré en la política sindical universitaria, hasta ser vicepresidente del Sindicato de Docentes de la Universidad del Egeo, y en 2013-14 miembro del comité directivo y por algún tiempo el ejecutivo de la Federación de Docentes Universitarios de Grecia. Ese es mi trasfondo sindical.

¿Y tu doctorado?

Escribí mi doctorado en la segunda mitad de los 90 sobre la obra de Louis Althusser. Se centró en la concepción de la filosofía de Althusser y en la evolución de las definiciones de la filosofía dentro de su obra. Esto surgió de un interés particular en Althusser, pero también, debo admitirlo, de la particular influencia de Althusser en la izquierda griega.

A lo cual iremos en un minuto. Dado que tus orígenes políticos no son el Partido Comunista o el partido eurocomunista, puedes darnos un esbozo rápido de la izquierda griega no comunista o no eurocomunista desde la Segunda Guerra Mundial.

Bien, sí me considero proveniente también de una tradición comunista, aunque nunca he sido miembro del Partido Comunista o del Partido Comunista del Interior.

La izquierda revolucionaria en Grecia tiene una historia bastante larga. No sólo el movimiento trotskista en Grecia tiene una larga historia, que llega hasta los años 20, sino que también las tradiciones maoístas o marxistas-leninistas en Grecia tienen profundas raíces.

En Grecia la corriente marxista-leninista o maoísta no empezó en los 60, como en la mayoría de los países europeos, sino en 1956. El giro del movimiento comunista internacional luego de la muerte de Stalin tomó en Grecia la forma de una intervención de derecha bastante violenta de parte de la Unión Soviética (y los otros "partidos hermanos") dentro del partido griego, que condujo a la expulsión de Nicos Zachariadis, el dirigente del KKE durante el período de la Guerra Civil, y a la imposición de una nueva dirección.

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Nikos Zachariadis, el secretario general del Partido comunista de Grecia, en una carta postal sin fecha de un país comunista. La leyenda dice "Nikos Zachariadis líder del Ejército democrático". Colección de Neni Panourgiá, autora de Dangerous Citizens,The Greek Left and the Terror of the State (Ciudadanos peligrosos. La izquierda griega y el terrorismo de estado)

Aunque dicha intervención estaba inscripta dentro del proceso de desestalinización, para muchos militantes, especialmente los refugiados políticos en el Bloque Oriental, excombatientes del Ejército Democrático, se sintió como un giro a la derecha. Aunque las posiciones que estos militantes adoptaron, en un comienzo y en ese contexto particular, parecían ser estalinistas en términos de sus referencias nominales, de hecho representaron una búsqueda de una política más hacia la izquierda del movimiento comunista. 

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Carta postal de un grabado del ejército democrático con combatientes de ambos sexos. Firmada A. Stam, fechada en fecha 1949. Colección de Neni Panourgiá. El Ejército democrático de Grecia fue fundado por el Partido comunista durante la llamada Guerra Civil 46-49. A su culminación tenía un@s 50.000 combatientes

Esta fue también la posición de algunos prisioneros políticos en Grecia, incluyendo la posición de un segmento importante de los presos políticos en Aï Stratis, una de las islas que fueron usadas como centros de detención de presos políticos.

A principios de los 60, como parte de una importante ola de movilización y radicalización política que precedió a la dictadura de 1967, esta clase de crítica hacia la política del Partido Comunista también inspiró a los estudiantes y militantes en Grecia. En ese momento, en los 60, esa crítica fue influida también por la crítica que hicieron los comunistas chinos del "revisionismo" soviético, y condujo al surgimiento de la vertiente particular del maoísmo griego. Sin embargo, tengo que remarcar que este enraizamiento histórico en las tradiciones del movimiento comunista griego dio una identidad particular y un sentido de política de masas al movimiento marxista-leninista o maoísta griego.

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El 21 de abril de 1967 un grupo de oficiales de derecha liderados por el general de brigada Stylianos Pattakos y los coroneles George Papadopoulos y Nikolaos Makarezos dio un golpe. El régimen de los coroneles fue llamado La Junta por los griegos. Dicha dictadura fue derrocada en 24 de julio de 1974

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La dictadura de 1967-1974 fue un gran catalizador para la izquierda revolucionaria en Grecia. Fue un período de radicalización, con muchos militantes en Grecia o en el exilio político o en Europa occidental entrando en contacto con otras corrientes, trotskistas, maoístas o guevaristas (esta última posición más popular entre los que se involucraron en formas de resistencia armada contra la dictadura).

El encuentro con las experiencias de la izquierda revolucionaria post-1968 en Europa occidental también fue crucial. Fue además un período de cuestionamiento de la línea del Partido Comunista y de su incapacidad de evitar otra ola de represión, a menos de veinte años de la derrota en la Guerra Civil.

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El levantamiento de la Escuela Politécnica de Atenas (del 14 al 17 de noviembre de 1973).

El momento simbólico del surgimiento de la izquierda revolucionaria como un segmento importante de la izquierda fue la toma del Politécnico Nacional de Atenas en noviembre de 1973 y la revuelta de los estudiantes contra la junta militar, y su represión violenta y sangrienta de parte de la dictadura. La izquierda revolucionaria jugó un rol activo en esto, promovió con entusiasmo la idea de la toma, y jugó un rol en su politización y radicalización, en la manera en que se convirtió no sólo en una movilización por la democracia, sino también en una demanda de ruptura con todo el sistema de poder post-Guerra Civil y con el rol del imperialismo US-americano en Grecia.

En la revuelta, por primera vez se hizo evidente en tal dimensión una diferencia de táctica con respecto a las posiciones más reformistas; las direcciones tanto del Partido Comunista como del Partido Comunista del Interior consideraron que la revuelta era en cierto modo inmadura. Por supuesto, esto no significa negar la contribución a la revuelta y el heroísmo de muchos militantes del Partido Comunista y del Partido Comunista del Interior.

Tras la caída de la dictadura en 1974 tienes un florecimiento de la izquierda revolucionaria, que en términos de escala fue impresionante, pero al mismo tiempo tienes un florecimiento incluso más impresionante de la izquierda reformista, en particular de la juventud del Partido Comunista. Éste es también el período de surgimiento del Pasok, que en ciertos aspectos adoptó una retórica más radical en comparación con la izquierda reformista comunista.

En los primeros años, en la izquierda revolucionaria tendía a haber una obsesión con la construcción de partidos: tenías dos partidos maoístas importantes, otras organizaciones maoístas, y también organizaciones trotskistas. Este tipo de política partidaria tradicional y la lógica de construcción del grupo o el partido llegó a una crisis hacia finales de los 70 por la falta de una estrategia coherente.

En cierto modo, esta clase de política radical de la izquierda revolucionaria fue militante, pero al mismo tiempo no muy avanzada ideológicamente, girando principalmente en torno a un antiimperialismo tradicional. En ciertos aspectos, también parecía una versión radicalizada de lo que decía el Partido Comunista. Como tal, fue parte también de la crisis de estrategia más amplia del movimiento comunista griego, especialmente dado que a fines de los 70 se había vuelto obvio que la izquierda comunista en todas sus variantes había perdido la batalla por la hegemonía ante el Pasok.

El Pasok se las arregló para expresar exactamente esta lógica de un tipo de cambio democrático, socialista-reformista. "Cambio" era en verdad el principal eslogan político del Pasok en la elección de 1981. La izquierda comunista había aceptado la hegemonía de esta clase de política reformista, y esto valía tanto para el KKE como para el Partido Comunista del Interior, pese a sus esfuerzos por distanciarse del Pasok.

Ellos habían aceptado una posición subalterna, que fue simbolizada por el eslogan del Partido Comunista en la elección de 1981: mientras el eslogan del Pasok era "cambio", el eslogan del KKE era "cambio real", o "no puede haber cambio sin el KKE", lo que en realidad era una aceptación de que no podían ofrecer una alternativa estratégica.

Entonces, en el período del final de los 70, la mayoría de los grupos de la izquierda revolucionaria pasaron por una fase de crisis, con gente cuestionando la ideología, cuestionando esa clase de militancia obsesiva, cuestionando la incapacidad de asumir una nueva realidad.

En ese período también hubo otro catalizador, que fue la ruptura, muy importante en términos de sus repercusiones ideológicas, en la juventud del Partido Comunista del Interior.

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Estado de la  galaxia de la izquierda griega en 2011

Bueno, antes de pasar a eso, retrocedamos un poco, porque hablaste del desarrollo de la corriente maoísta. Los lectores anglófonos probablemente no conocen el desarrollo del trotskismo griego, así que podrías esbozar brevemente eso también.

Bien, el trotskismo griego, por muchos años luego de la Guerra Civil, tuvo una existencia bastante clandestina porque eran considerados comunistas subversivos. Estaban asociados principalmente con el Secretariado de la Cuarta Internacional. Esta fue la principal corriente luego de la implosión del arqueomarxismo, ejemplificada en su apoyo al "gobierno nacional" al final de la Guerra Civil y en el desmantelamiento del arqueomarxismo como corriente.

El arqueomarxismo en sus comienzos, en los años 20, fue un tipo de fenómeno muy original en la izquierda griega –una extraña mixtura de leninismo con una suerte de énfasis preleninista en la educación–, que desafió al Partido Comunista en algunos sindicatos y fue luego asociado con la Oposición de Izquierda. En Grecia, la Oposición de Izquierda se formó por un lado con gente que venía del Partido Comunista, que incluía importantes dirigentes con considerables contribuciones teóricas y políticas, como Pantelis Pouliopoulos y Serapheim Maximos, y por otro lado tienes el arqueomarxismo.

La Segunda Guerra Mundial también fue un campo de pruebas para el trotskismo griego. Algunas corrientes fueron parte de la Resistencia contra la ocupación, otras adoptaron una posición más derrotista, como el grupo conducido por Stinas, que en ese período también era el mentor político de Castoriadis.

En los 60 y durante la dictadura hubo de nuevo un florecimiento del trotskismo griego, aunque nunca más en la escala o la magnitud de la corriente maoísta. En ese período, especialmente en los 70, los grupos maoístas eran mucho, mucho más grandes: estamos hablando de grupos que tenían miles de miembros.

Estaba OKDE, asociada con el Secretariado de la Cuarta Internacional. Estaba, luego de la dictadura, el surgimiento de un grupo asociado con la tendencia Healysta, dirigido por Savvas Michail-Matsas, que en los 80 se distanció de Gerry Healy y es muy respetado tanto por su militancia como por su trabajo teórico. [N del T: actualmente el grupo de Matsas, el EEK, integra la misma corriente internacional que el Partido Obrero de Argentina.]

Algunos camaradas que fueron parte del movimiento antidictatorial formaron Revolución Socialista durante la dictadura, que luego se denominó Organización Revolución Socialista (OSE), asociada con la Tendencia Socialista Internacional (IST), renombrada luego de 1991 como Partido de los Trabajadores Socialistas (SEK).

Ése fue originalmente un movimiento ligeramente maoísta, ¿no?

La primera forma de la OSE era más un híbrido, con fuertes elementos antiimperialistas. Sin embargo, esto era parte de la cultura más amplia de la izquierda revolucionaria griega en ese tiempo, con un prevaleciente antiamericanismo muy fuerte.

También fueron parte del movimiento estudiantil radical contra la dictadura, y luego del movimiento estudiantil postdictadura. En ese período, el movimiento estudiantil en Grecia fue también el gran laboratorio de la izquierda griega, y puedes verlo en las trayectorias de las personas asociadas con el movimiento estudiantil desde entonces hasta ahora. Las principales figuras de la izquierda estudiantil marcaron la historia de la izquierda en muchos años por venir, tanto positiva como negativamente.

OK, volviendo entonces a fines de los 70, principios de los 80, todos estos grupos, maoístas y trotskistas...

Aquí es importante la ruptura en la juventud del partido eurocomunista, el Partido Comunista del Interior. El Partido Comunista del Interior, que fue el resultado de la ruptura de 1968 del KKE, comenzó como la expresión del deseo de una renovación real de la estrategia comunista. Tuvo el apoyo de muchos militantes, especialmente de los militantes dentro de Grecia, contra la línea más bien esclerótica del aparato del partido, en el exilio político en Rumania y la Unión Soviética.

Aunque atrajo a los mejores elementos del KKE, el Partico Comunista del Interior al mismo tiempo estuvo marcado desde el comienzo mismo por una cierta posición de derechas. Hubo ciertos momentos durante el período de la dictadura donde se hicieron decisivos giros a la derecha.

Sin embargo, tras la caída de la dictadura, representaron un llamado a la renovación de la estrategia comunista. Esto fue evidente en el apoyo que Partido Comunista del Interior tenía en los círculos intelectuales. La mayoría de los investigadores marxistas conocidos y respetados en Grecia en los 70 fueron, de una forma u otra, miembros del Partido Comunista del Interior.

Al mismo tiempo, tenía una línea incluso más reformista que la del Partido Comunista. Sin embargo, la juventud del Partido Comunista del Interior, que tenía raíces profundas en el movimiento estudiantil contra la dictadura, era a su vez mucho más radical. Luego de los desastrosos resultados electorales de 1977, cuando se hizo evidente que el Partido Comunista tenía mucho más poder electoralmente que el Partido Comunista del Interior, hubo una ruptura en la juventud del Partido Comunista del Interior en 1978.

El grupo que surgió de esta ruptura se llamó EKON "Rigas Feraios" – B' Panelladiki (Segunda Conferencia Panhelénica –la Conferencia de la Ruptura) o simplemente B'Panelladiki. Fue un grupo importante. Era radical, era anticapitalista, estaba influido por Althusser y Poulantzas, y fue la primera corriente de la izquierda revolucionaria que trascendió el antiimperialismo economicista tradicional de la tradición comunista en Grecia.

Esto coincidió con una nueva ola de radicalización a fines de los 70 en el movimiento estudiantil; fue importante. Algunas personas asociadas con este grupo todavía juegan un rol muy crucial en varias corrientes posteriores de la izquierda. Por ejemplo, John Milios, un conocido investigador marxista y ex economista jefe de Syriza (y un crítico de la táctica del actual gobierno en su negociación con la Unión Europea) fue parte de la dirección de B' Panelladiki.

¿Fue una ruptura grande? ¿Cuántas personas, aproximadamente?

No conozco los números en realidad. B' Panelladiki en realidad no tomó la forma de una organización rígida clásica. Además tuvo una duración bastante corta, se disolvió luego de las elecciones de 1981. Sin embargo, dejó una marca muy definitoria en la izquierda griega, especialmente en la izquierda estudiantil e intelectual.

En 1981 tenemos la elección del Pasok con un programa socialdemócrata bastante radical. Implementó una serie de importantes reformas progresivas al comienzo pero, al mismo tiempo, era obvio que no representaba una estrategia socialista, sino una estrategia para la modernización capitalista. Esta coyuntura creó una crisis muy grande, especialmente en la izquierda revolucionaria. Los grandes grupos maoístas se disolvieron; todos habían comenzado a sufrir una serie de rupturas o problemas o debates abiertos luego de fines de los 70.

¿Vinculados con la evolución de China, o por cuestiones internas?

No estuvieron principalmente centrados en China, aunque el giro a la derecha de China luego de la muerte de Mao seguramente redujo su atractivo como una verdadera alternativa a la Unión Soviética. Sin embargo, la crisis del maoísmo griego estuvo más vinculada con la incapacidad de tener una estrategia que realmente pudiera sonar relevante para una entera generación de militantes.

Cuando sus principales eslóganes y reclamos eran una demanda de democracia y de reformas democráticas básicas y una ruptura con los Estados Unidos, y luego tienes un gobierno socialdemócrata, que está avanzando en algunas reformas democráticas básicas pero también promueve la modernización capitalista, esto crea un impasse estratégico.

Las personas estaban cansadas de su anterior militancia, decían "Bien, por qué no, veamos". También hubo un viraje de la política hacia lo privado, en el sentido de terminar los estudios universitarios largamente retrasados, conseguir trabajo, encontrar posibilidades para una carrera. El Pasok abrió el aparato del estado, y también hubo algunas oportunidades para una carrera en el sector privado. Esto creó una crisis muy grande.

¿Hablamos de la misma escala de cooptación de la izquierda revolucionaria que la ocurrida en Francia bajo Mitterrand?

Bueno, pienso que hay muchos elementos comunes. Usualmente cuando discutimos esta cuestión tendemos a pensar en los dirigentes que verdaderamente viraron a posiciones muy diferentes: muchas personas de la izquierda revolucionaria luego se convirtieron en carreristas de poder dentro del Pasok, o en periodistas en los medios masivos sistémicos, o hicieron carreras en el sector privado.

Sin embargo, la mayoría de los militantes de la izquierda revolucionaria de los 70 terminaron sus estudios, empezaron a trabajar y por muchos años llevaron los rasgos distintivos de su primera militancia. Por ejemplo, en la educación secundaria, serían los profesores realmente progresistas que fueron parte del sindicato, siempre listos para apoyar la lucha, o los doctores en la universidad que daban más apoyo a los pacientes. La mayoría de ellos no siguieron ningún tipo de política organizada.

Pero luego puedes tener figuras como Chrysanthos Lazaridis, uno de los colaboradores más cercanos de Samara, que empezó como dirigente en B' Panelladiki antes de hacer un giro político en los 80 y asociarse con círculos nacionalistas.

¿Un caso del tipo de Lucio Colletti?

Fue un giro político incluso más impresionante. Él incluso intentó decir "Porque era eso entonces, por eso soy esta clase de derechista ahora".

En suma, la izquierda revolucionaria estaba en una crisis en los 80. Las grandes organizaciones no estaban allí o lo que quedaba de ellas eran pequeños grupos, maoístas o trotskistas. Otras viraron hacia la ecología. Algunos de estos grupos que quedaron fueron parte de los reagrupamientos estudiantiles de izquierda (Aristeres Syspeiroseis Foititon) que se formaron primero tras la movilización estudiantil de 1979. Durante algunos años en los 80 éste fue el principal canal para el intercambio de ideas y la politización de la izquierda revolucionaria.

Fue sólo después de comienzos de los 90 que la fusión, el influjo de todas estas personas provenientes de la tradición comunista, la nueva ola de luchas estudiantiles y el comienzo del trabajo en los sindicatos en la segunda mitad de los 90 crearon nuevas generaciones de militantes para la izquierda revolucionaria.

En los 2000 también hubo un influjo muy grande, de los estudiantes por un lado, especialmente a través de la gran movilización estudiantil de 2006 y 2007, en la que el EAAK jugó un rol dirigente.

Éste también fue un período catalítico de la politización de masas nuevamente. 2008, la masiva explosión de la juventud griega de diciembre de 2008, también fue un importante momento catalítico, no sólo para la izquierda anticapitalista sino también para Syriza, y por supuesto para los grupos anarquistas/autónomos.

 

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¿Puedes decir algo más sobre el EAAK?

EAAK: es el nombre de todos los grupos radicales en las universidades. Tienen una porción bastante fuerte del voto estudiantil, digamos que más del 10% (13% en la elección estudiantil de 2014). Y siempre obtiene mejores resultados en las elecciones de los gremios estudiantiles que la juventud de Syriza.

¿Todos los grupos revolucionarios son parte de eso?

No todos, pero la mayoría. Digamos que al menos ahora, en este período, incluye principalmente a todos los grupos asociados con Antarsya. Pero son una parte muy importante del movimiento estudiantil.

OK, ¿entonces lo importante de lo que estabas diciendo en realidad es que en los 90 ya estaba el comienzo de una tradición de cooperación entre las diferentes organizaciones de izquierda revolucionaria?

Sí, y ésta fue principalmente una experiencia que vino del movimiento estudiantil y también de otras iniciativas en el movimiento sindical. Había lo que llamamos en Grecia un tipo de mentalidad "frentista", es decir, la idea de que debería haber campos para la coordinación política y la acción común y maneras de acercar las diferencias.

Naturalmente, al mismo tiempo, es un proceso más bien contradictorio, que tomó varias formas, pero es este elemento el que fue importante como cultura política, que luego encontraría su expresión en iniciativas como Antarsya.

Por supuesto, no todos los grupos revolucionarios fueron parte de esta tradición. Por ejemplo, por muchos años el SEK, el Partido de los Trabajadores Socialistas, tuvo una trayectoria más bien solitaria en torno a sus propias iniciativas, sus propias expresiones en los gremios estudiantiles y sindicatos. Fue sólo después de la segunda mitad de los 2000 que comenzamos a cooperar con los militantes del SEK. Algunos de los otros grupos, como algunos maoístas, se quedaron fuera de este tipo de procesos.

¿Pero cómo explicas esto? Porque en otros países ha habido fuertes movilizaciones estudiantiles que no han conducido a la cooperación entre las diferentes organizaciones de izquierda. De hecho, con frecuencia hay una creciente competencia entre ellas. Y el contexto específicamente griego, juzgado abstractamente, no alentaría la cooperación más que la competencia, debido a la larga y sangrienta historia y a las fuertes diferencias ideológicas. ¿Cómo explicas que Grecia es una suerte de caso muy excepcional? ¿O no?

A nivel internacional, incluso en un período sin grandes avances, es posible aprender a cooperar conjuntamente.

Esto tiene que ver con la dinámica particular del movimiento estudiantil. El movimiento estudiantil en Grecia es un movimiento que en casi todas sus luchas hasta el período de los memorándums y el período después de 2010 en realidad fue victorioso. Siempre fue un movimiento politizado. Siempre hubo un interés político en las elecciones de los gremios estudiantiles, que se hacen todas el mismo día, y las diferentes boletas gremiales son expresiones de los partidos políticos nacionales. Cada corriente, cada partido tiene su expresión propia. Y los resultados de las elecciones estudiantiles todavía producen titulares de los diarios.

En consecuencia, tenías esta combinación de un movimiento estudiantil fuerte, grandes luchas, fuertes gremios estudiantiles con una tradición de presencia política radical en muchos de ellos. Además, era un movimiento estudiantil unificado. No había diferencias de estatus en diferentes gremios. Hasta mediados de los 90 había disputas muy grandes por el resultado de los congresos de la Unión Nacional de Estudiantes (EFEE).

Dentro de la historia del movimiento estudiantil, fue de particular importancia el movimiento de tomas masivas de 1979, un movimiento victorioso que forzó al gobierno a derogar una ley que había sido aprobada el año anterior.

De ahí tienes la idea del comité coordinador de las tomas estudiantiles, que también podría convertirse en un grupo estudiantil radical. En los 80 ésta siguió siendo una tradición muy fuerte, la idea de que ésta era la forma de hacer las cosas, crear grupos que representaran una unidad de diferentes tendencias.

Cuando tuvimos la ruptura de la Juventud Comunista en 1989, que coincidió con la gran movilización estudiantil de 1990-91, esta tradición frentista fue instrumental para la formación del EAAK. Tenías a toda esta gente que había estado trabajando junta durante meses, tomando una escuela, creando una cultura política común. En consecuencia, este modelo de red unitaria de grupos en las universidades, que comprendía a varias tendencias, se convirtió en un elemento definitorio de la cultura de la izquierda anticapitalista griega.

Cuando en los 90 la gente empezó a trabajar en los sindicatos, por ejemplo en los sindicatos de la educación primaria y secundaria, o en los sindicatos de los hospitales, esta experiencia común se volvió crucial. Tenías a estos militantes y activistas que querían trabajar dentro de un sindicato, y pensaban que debían hacerlo así: personas de diferentes corrientes, juntándose y formando un grupo o iniciativa.

Esto puede explicar la cantidad de veces oyes el nombre "grupo de izquierda independiente", lo que no sucede en otros países. Si dices eso en griego, significa exactamente esto, esta suerte de distintas corrientes trabajando juntas dentro de un gremio. Fue parte de toda una cultura política de la izquierda anticapitalista.

Además, algunas de las corrientes principales de la izquierda revolucionaria griega luego de los 90, al menos en términos nominales, se consideraban a sí mismas como corrientes transitorias, es decir, que no se veían como el núcleo de un partido que sólo tiene que hacerse más grande mientras todos los demás se hacen más pequeños, y que de esa manera se reconstruiría el movimiento comunista. Esto, por supuesto, no pasa con todas las corrientes, pero dejó esta suerte de mentalidad en una gran parte de la izquierda anticapitalista griega.

Eso es muy interesante. ¿Entonces significa además que había un tipo diferente de ethos cultural en el modo en que las diferentes organizaciones de izquierda revolucionaria se relacionaban entre sí? Como sabes, en otros países las relaciones en la izquierda revolucionaria no sólo son de hostilidad, con frecuencia de polémica muy estéril, sino que en el peor de los casos hay persecución de militantes, violencia física, esta clase de cosas. ¿Eso significa que hay un tipo de cultura diferente en cómo las organizaciones de izquierda revolucionaria se deberían relacionar entre sí?

Bueno, no me gustaría idealizar la situación griega. Todavía puedes encontrar muchas formas de polémica estéril, etc.

 

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¿Pero no violencia física?

No. Está este sentimiento desde los 80 en adelante de que somos parte del mismo espacio político o del mismo entorno político. Es interesante, por ejemplo, el uso metafórico de la palabra "espacio": era común en estos años referirse a un cierto entorno político debido a un proceso de fragmentación. La gente decía "Bueno, somos parte del mismo espacio político".

Tal vez una de las contradicciones de la izquierda anticapitalista radical era que al mismo tiempo que tenías esta sensación –o comprensión– de un espacio político común y varias formas de coordinación y cooperación, podías ver polémicas estériles e incapacidad de sintetizar, por ejemplo, en lo que concierne a las coaliciones electorales, oposiciones muy esquemáticas que podían conducir a resultados tragicómicos, o lisa y llanamente trágicos.

Por ejemplo, todavía recuerdo la elección de 2007, cuando hubo un intento de presentar una boleta electoral común de la izquierda anticapitalista. Hubo dos iniciativas, una con Recomposición de Izquierda (ARAN), SEK, OKDE y otros grupos, y otra llamada el Frente de la Izquierda Radical (MERA), cuyo principal componente era la Corriente Nueva Izquierda (NAR).

Todos tuvimos grandes discusiones y asambleas masivas en las principales ciudades, pero al final tuvimos dos boletas diferentes. Si intentas encontrar las diferencias reales, no podrías hallar ninguna, y ocho años después esta clase de debates parecen desconectados de la realidad, especialmente si tomas en consideración los catastróficos resultados electorales que ambas iniciativas tuvieron. Que en ese momento no nos las hayamos podido arreglar para tener una presencia electoral unificada al fin y al cabo ayudó a que Syriza haga su primer avance electoral significativo en 2007.

Entonces, no todo es bueno en la cultura de la izquierda griega. Tenemos nuestras propias patologías y sectarismos particulares.

Seguro, pero aun así parece estar muy por delante de la mayoría de los otros países en términos de cooperación. Tengo dos hipótesis. Una es que la presión de la competencia del Partido Comunista fuerza a la izquierda revolucionaria a tener que juntarse para tener algún tipo de peso, mientras que en otros países el Partido Comunista o bien nunca existió realmente o bien comienza a declinar muy rápidamente en los 80. Y la segunda hipótesis sería que tal vez no haya un único grupo que sea hegemónico en la izquierda revolucionaria causando que los otros sean satélites o absolutamente hostiles, como en la situación británica.

Bueno, es verdad que si ves la historia de la izquierda revolucionaria desde los 90 no puedes decir que un grupo o una tendencia haya sido hegemónica. Uno podría ser más importante en tal aspecto, o en tal momento de la historia. Por supuesto, estuvo la presión en diferentes períodos para posicionarse no sólo ante el Partido Comunista sino también ante otras corrientes, contra la burocracia sindical, contra el Pasok o contra Syriza. En diferentes períodos tienes que enfrentarte a varias presiones.

Sin embargo, mientras había una cultura de diálogo, al mismo tiempo había una inadecuación de las principales iniciativas políticas desde el comienzo. Ahora bien, hay una evolución importante en la izquierda revolucionaria, que empieza a comienzos de los 2000 con los grupos que terminan incorporándose a Syriza. Éste es otro aspecto importante. Porque en ese período, luego de la primera fase en los 90, ser una corriente de la izquierda anticapitalista significaba principalmente estar volcado hacia los movimientos radicales, el reagrupamiento, la resistencia, y por supuesto hacia todas las luchas que surgieran de la versión particular del neoliberalismo de ese período, que estaba principalmente asociado con el gobierno del Pasok.

Especialmente luego de 1995, cuando comenzó un agresivo proceso de modernización, una aceleración de las reformas neoliberales, que por supuesto terminaron, desafortunadamente, con la entrada de Grecia en la eurozona. Este período coincide con la ola de movilización internacional antiglobalización y el radicalismo antineoliberal, asociados con toda una serie de movimientos en Seattle, Génova, el Foro Social Europeo en Florencia, etc. En ese período, que es un período interesante, hay varios tipos de diálogo dentro de la izquierda radical o anticapitalista en todas sus formas.

Es entonces que de varias maneras vemos conformarse una tendencia entre varias corrientes, que insistieron en que lo importante no era principalmente recomponer la izquierda radical o anticapitalista, sino intentar en cambio una recomposición radical de toda la izquierda. Esto condujo a iniciativas unitarias que podían involucrar tendencias reformistas, como el Foro Social Griego (que incluía a Synaspismos), tomando el antineoliberalismo como piso común.

Esta perspectiva también estuvo asociada con varias estimaciones sobre la incapacidad de los partidos reformistas, especialmente del reformismo de izquierda postcomunista, de tener una estrategia, y sobre la capacidad de la izquierda anticapitalista de influenciarlos; éstos eran los debates. Por ejemplo, ésta fue en cierto modo, y estoy intentando no ser injusto con ellos, la posición de la DEA, que después de su ruptura el SEK medio que viró en esa dirección.

Ésta fue también la posición de otros grupos, de otros militantes que a través del entorno del Foro Social Griego, que era parte del Foro Social Europeo, al final terminaron también en la formación de Syriza en 2004. Otra organización que terminó en Syriza fue KOE (Organización Comunista de Grecia). Éste era un grupo maoísta, inicialmente parte de los grupos estudiantiles radicales de los 80, que en los 90 viraron hacia un intento más bien sectario de construcción de partido antes de terminar en Syriza en la segunda mitad de los 2000.

Para estas corrientes la decisión de asociarse con Syriza parecía justificada, especialmente luego de los muy buenos resultados electorales de 2007. En ese período a ciertos segmentos de la izquierda anticapitalista les pareció que Syriza era un mejor sitio. Fue en ese período que Syriza dejó de ser simplemente una extensión de Synaspismos, o una evolución de una versión derechista del eurocomunismo, y se asoció también con elementos más radicales. Algunos de estos elementos todavía son evidentes en Syriza hoy.

Este período también fue expresión de la incapacidad de la izquierda revolucionaria, a la luz del nuevo radicalismo de los 2000, de articular realmente un proyecto alternativo. Aunque debo decir que esta izquierda sí se hizo más fuerte.

En este sentido, podrías decir incluso que la formación de Antarsya en 2009 llegó un poquito tarde. Por supuesto, estuvo el catalizador de la rebelión juvenil de 2008, que forzó este tipo de creación frentista. Era tan obvio que había entre nosotros una posición común de aceptación y apoyo entusiasta a la movilización que era incluso diferente de la de Syriza, pese a que Syriza había apoyado al movimiento.

Sin embargo, uno puede incluso decir que llegó un poquito demasiado tarde, pues pienso que si hubiéramos tenido este tipo de realineamiento de las fuerzas desde principios de los 2000, eso podría haber cambiado tal vez un poco el escenario de la izquierda en un período que fue crucial.

Hagamos un paréntesis aquí, porque es claro que piensas que el movimiento estudiantil es la fuente clave del rejuvenecimiento de la izquierda revolucionaria durante muchas décadas.

Más o menos sí, hasta los 2000. Sin embargo, debo remarcar que desde fines de los 90 en adelante también es importante tomar en consideración los avances hechos en el movimiento sindical. Esto fue importante.

Pero hablemos de la especificidad del movimiento estudiantil en Grecia. Específicamente, del movimiento gremial estudiantil, porque probablemente se estructure de manera diferente que en el resto del mundo. Entonces, antes que nada, ¿hay una federación gremial estudiantil?

Hay un gremio por escuela o departamento. Por razones históricas algunos de los gremios están basados en las escuelas, otros en los departamentos –la mayoría en los departamentos. Sin embargo, todos los gremios universitarios son parte de la misma federación (y todos los gremios de la educación superior técnica son parte de su federación respectiva).

La federación (EFEE) ha estado inactiva desde 1997, así que ha estado inactiva por muchos años, pero las tendencias dentro del movimiento estudiantil son nacionales. Es decir, Nueva Democracia tiene un ala estudiantil que se presenta con el mismo nombre y la misma línea política en todas partes. Lo mismo ocurre, o solía ocurrir, con el Pasok, el Partido Comunista tiene una expresión similar, etc.

¿Entonces no hay nada que mantenga unidos a estos gremios separados?

Bueno, no tienen una estructura formal como solían tener cuando la federación todavía funcionaba, pero las elecciones se hacen el mismo día. Siempre hay un proceso informal de acuerdo sobre el día en que se van a hacer.

Otro aspecto: aunque eliges el comité directivo, el principal cuerpo de decisión es la asamblea general. Ése es el principal órgano de toma de decisiones. Es la asamblea, por ejemplo, la que decide una toma o una huelga. Es exactamente la larga tradición de la asamblea como principal proceso de decisión en el gremio estudiantil lo que permite a la izquierda radical tomar la iniciativa en las movilizaciones estudiantiles importantes.

Las elecciones estudiantiles, dado que tienen participación masiva, a veces reflejan el balance general de las fuerzas políticas, pero en las asambleas estudiantiles, que usualmente son bastante masivas, es más fácil para la izquierda revolucionaria, en un momento crítico o ante una nueva legislación, convocar a una toma o huelga prolongada e introducir la moción ganadora en una asamblea estudiantil.

¿Pero cada una por separado, en cada universidad o en cada escuela?

Sí, por ejemplo, en lo que respecta a las tomas, en cada toma, también podemos usar la palabra "huelga", porque cuando los estudiantes quieren ir a la huelga, también ocupan los edificios, para asegurarse de que no se den clases. Sí, hay formas de coordinación; por ejemplo, durante las grandes movilizaciones estudiantiles, tenemos una coordinación nacional de tomas y asambleas.

¿Y las asambleas eligen conducciones a nivel nacional?

Eligen comités de coordinación que también representan a cada asamblea en la coordinación nacional. Estas reuniones masivas de la coordinación nacional representan a todas las tomas, y deciden cuándo hacer la siguiente manifestación de masas o producen pronunciamientos y declaraciones.

Esto fue muy evidente en la movilización de 2006-7, pero también lo ves desde 1979 en adelante. Porque hemos tenido movilizaciones grandes en 1979, 1987, 1990-91, 1992, 1995, 1997-98, 2001, 2006-7, 2008, 2011. Entonces puedes entender esto, esto crea una necesidad política de tener grupos de izquierda radical en cada escuela y departamento.

Cuando dices "grupos" ¿a qué te refieres?

Es necesario, si quieres pasar por este proceso y poder proponer la moción ganadora en una asamblea general, tener un grupo local del EAAK (que usualmente no se llama EAAK, tiene un nombre diferente, como Iniciativa de Izquierda Radical, o Reagrupamiento de Izquierda Radical, o algo así) en cada departamento, que participará en las elecciones del gremio local, hará trabajo político y organizativo, se preparará para la batalla de la siguiente asamblea, etc. No podrías hacer nada, no podrías desempeñarte bien en ese entorno si sólo tuvieras un militante por departamento.

Pero cuando una ola de lucha tiene lugar, se coordina a nivel nacional y de manera ad hoc, ¿es eso lo que dices?

Sí, se coordina a través de las asambleas, a través de los representantes de las asambleas y por supuesto a través de la coordinación entre las corrientes políticas que son hegemónicas en el movimiento. Por ejemplo, en las movilizaciones estudiantiles más recientes el rol del EAAK fue siempre crucial, aunque siempre puedes encontrar gente de los otros grupos en la coordinación nacional (anarquistas, cuasianarquistas, y estudiantes de Syriza). Al menos esta fue la experiencia hasta 2011, la última movilización estudiantil importante. En contraste, la Juventud Comunista tiene una táctica sectaria.

¿Entonces los gremios no juegan necesariamente un rol importante en la lucha, simplemente registran la correlación de fuerzas política?

No, no es tan así, porque el comité directivo que es el cuerpo electo del gremio estudiantil es importante, porque dependiendo de la correlación de fuerzas puedes tener pronunciamientos, mociones, intervenciones que son necesarias mientras haya participación estudiantil en los cuerpos de gobierno de la universidad, la cual es elegida a través del gremio.

Entonces son importantes, pero no en los días de las luchas importantes. Por ejemplo, si tienes un comité directivo conservador, hubo ciertos casos así en los que fuerzas como Nueva Democracia tenían el control mayoritario. Entonces era por supuesto mucho más difícil aprobar una moción a través del comité directivo si tenías esta clase de bloqueo mayoritario. Pero durante una oleada importante de luchas podías esquivar eso aprobando la moción ganadora en la asamblea.

Sin embargo, es importante enfatizar que los gremios estudiantiles en Grecia no se asocian tradicionalmente con los representantes votados en elecciones, o no son principalmente la obra de ellos. Esto fue también el resultado del gran debate sobre la potencial burocratización del movimiento, que tuvo lugar en los 70 o los 80. Al mismo tiempo, en lo que respecta a las secciones estudiantiles de los partidos del sistema (como Nueva Democracia y Pasok), puedes ver incluso elementos de corrupción.

¿Y es obligatoria la membrecía en el gremio estudiantil?

No, como estudiantes eres automáticamente un miembro del gremio estudiantil, estás autorizado a formar parte de la asamblea, y también puedes ir a votar, pero todo estudiante puede participar en la asamblea, incluso si no votó en las elecciones estudiantiles.

Una pregunta sobre la cultura organizativa de la izquierda revolucionaria: ¿estamos hablando de organizaciones de cuadros relativamente pequeñas que no se dedican al reclutamiento abierto y que ponen un gran énfasis en el entrenamiento ideológico, o estamos hablando de organizaciones más laxas con políticas de reclutamiento más laxas y menos foco en el entrenamiento ideológico?

Bien, yo diría que tenemos ejemplos de ambos tipos, todos los elementos están presentes, y también tenemos diferentes culturas organizativas. Por ejemplo, tradicionalmente los grupos que vinieron de la tradición de la IST, como el SEK, tienen este tipo de tradición de reclutamiento: un gran énfasis en el reclutamiento, y todas las prácticas asociadas, con una presencia masiva en las manifestaciones, la venta de periódicos, etc.

En cuanto a otros grupos, puedes decir que aunque no tienen esta clase de campañas de reclutamiento, al mismo tiempo pueden usar su fuerte presencia en los gremios estudiantiles o en otros sindicatos para atraer gente. Siempre hay un énfasis en la ideología o en la discusión de cuestiones ideológicas, aunque no es necesario que todos los grupos tengan formas de adoctrinamiento ideológico. De nuevo, diría que los grupos trotskistas son más bien de ese estilo.

Pero también puedes ver un énfasis en la ideología y la teoría en otros grupos como Recomposición de Izquierda (ARAN), y también en Corriente Nueva Izquierda (NAR), aunque NAR tradicionalmente fue el grupo que no se asoció con una corriente histórica.

En cuanto a la cultura organizativa, diría que es tanto democrática como también más problemática dependiendo del grupo y de la coyuntura. Ningún grupo puede afirmar, especialmente ahora, que sea rígido. En la mayoría de los grupos hay diferentes tendencias, diferentes discusiones, y las diferentes posiciones tienden a conocerse bien fuera de cada grupo. Esta clase de organización monolítica, no pienso que puedas decir que existe.

¿Ni siquiera en el SEK?

Bueno, el SEK todavía da la impresión de que es bastante fuerte, de que tiene una línea que todos los miembros siguen, pero digamos que hay un sentimiento de que incluso en el SEK hay debates. Eso es una de las buenas cosas de esta clase de política "frentista" y una de las razones por las que tradicionalmente hay tendencias que se oponen a la formación de frentes.

La política frentista necesariamente significa que las opiniones de los militantes son influenciadas no sólo por el grupo u organización a la que pertenecen, sino también por la discusión dentro de los frentes. En Antarsya puedes ver una discusión más abierta, cuestiones transversales a las organizaciones. Pienso que desde ya que esto es positivo, e intentar expresar o forzar la unidad monolítica en un grupo es un error. Estar abierto a las contradicciones es la única manera de transformar estos procesos en discusiones reales. De otra forma, es sólo una correlación de fuerzas entre tendencias.

Pienso que esto también es importante a nivel estratégico, si pensamos en los procesos de recomposición de la izquierda radical. La izquierda anticapitalista contemporánea es el resultado de varias formas de crisis del movimiento obrero y del movimiento revolucionario. Al mismo tiempo, representa el desafío y la necesidad de una renovación radical del movimiento comunista.
En consecuencia, sólo puedes pensar el proceso de recomposición en términos de una discusión abierta y de una hegemonía necesariamente contradictoria, y de síntesis de varias experiencias, sensibilidades y posiciones. En este sentido, necesitas frentes exactamente porque ofrecen la posibilidad de que esta clase de procesos se inicie.

De regreso a los 80, luego de la gran crisis de la izquierda revolucionaria de los 70, al menos en algunas corrientes de la izquierda revolucionaria (y esta es la tradición de la que vengo) estábamos pensando exactamente que los experimentos unitarios como los reagrupamientos de izquierda dentro de las universidades tenían un carácter más estratégico. Podían ayudar a esta clase de recomposición de la izquierda radical, en oposición a las formas tradicionales de construcción de organización o de partido.

No estoy diciendo que no necesitamos organizaciones fuertes, o que no tenemos que luchar por organizaciones fuertes. Por ejemplo, desde mi punto de vista, es muy importante en el contexto griego iniciar un proceso de realineamiento de las organizaciones en el sentido de tener una organización de orientación comunista mucho más grande, que sea también la columna vertebral de los frentes, de la política, etc.

Sin embargo, también necesitas pensar el carácter estratégico de la política frentista hoy. La política frentista hoy no debería pensarse como necesaria en el sentido de que no podemos hacerlo solos, ni deberíamos concebirla en el sentido de un grupo dominante principal y sus satélites subalternos. Los frentes no deben verse como un intento de influenciar a los reformistas o de hacer algún tipo de alianza táctica con los reformistas. Lo que necesitamos son terrenos de experimentación con nuevas síntesis políticas.

Los frentes deberían ser considerados como lugares de verdadero diálogo, de verdadera batalla ideológica, pero también de síntesis y experimentación. No deberíamos pensar en ellos en el sentido de un grupo conquistando terreno, sino en el sentido de un diálogo y una dialéctica de la hegemonía entre diferentes posiciones estratégicas.

Esto también puede ser un signo de dinamismo político de un frente o, en un sentido más amplio, de una iniciativa unitaria. Si lo que se presenta como la línea política del frente no es sólo el promedio de todas las opiniones distintas, o el mínimo piso común, sino una síntesis política y estratégica superior, entonces estamos hablando de un frente político con verdadero dinamismo político.

No estoy diciendo que hemos logrado eso en Grecia. Sin embargo, Antarsya ha sido, al menos en ciertos momentos, algo como eso. Debemos insistir en esta concepción de los frentes políticos como terrenos de diálogo abierto, de experimentación, y de elaboración colectiva de la línea política. En el contexto europeo esta clase de realineamiento y recomposición de fuerzas es más urgente que nunca.

Antes de mirar a Antarsya con más cuidado, ¿cómo caracterizarías la política del KKE?

La actual estrategia del KKE es una mezcla de sectarismo y de retórica izquierdista. Durante los últimos años, el KKE ha pasado por un proceso de transformación ideológica. Han abandonado sus referencias a las luchas antiimperialistas a cambio de una cierta versión de una retórica anticapitalista.
También han cambiado la forma en que ven la historia del movimiento comunista en Grecia. Tienen un enfoque mucho más crítico hacia su política como Frente de Liberación Nacional (EAM) durante la Ocupación Alemana (1941-44), al que ahora acusan de haber tenido una política de alianza con los partidos burgueses, privilegiando en cambio la Guerra Civil.

Su posición principal acerca de la actual crisis es que no puede haber ninguna solución sin la implementación de un poder del pueblo con una economía del pueblo. Por eso es que denuncian que demandas como la salida de la eurozona son reformistas, dado que no incluyen una ruptura completa con las relaciones sociales capitalistas.

Acusan a Syriza de ser simplemente una alternativa burguesa. Tienden a subestimar la extensión y el significado de las luchas desde 2010, porque ellos no fueron hegemónicos dentro de ellas. También tienden a adoptar una línea más bien del tercer período hacia las otras fuerzas de la izquierda, atacando prácticamente a todos como oportunistas. Podría sonar radical, pero en realidad es bastante conservador, en el sentido en que la línea básica es que nada puede cambiar en realidad hasta que el KKE no sea la fuerza dirigente de la izquierda.

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Carteles del KOE. Izquierda: “No a la nueva ocupación “, cartel para los indignados griegos. Derecha: “No volveremos a ser un protectorado alemán “.

Bueno, antes de hablar más específicamente sobre Antarsya, confirmemos la cartografía de la izquierda revolucionaria griega. Tenemos obviamente a Antarsya, que es el principal componente de ella. También tenemos los grupos que están en Syriza, particularmente DEA y KOE...

No diría que KOE puede ser considerado ahora un grupo de la izquierda revolucionaria. La Organización Comunista de Grecia es un desprendimiento del movimiento marxista-leninista histórico, el movimiento maoísta en Grecia, inicialmente en los 80 fue parte de los reagrupamientos de izquierda en las universidades. Luego de fines de los 90 empezó un proceso de construcción de organización, más bien solitario e incluso sectario. Entró como un componente de Syriza a mediados de los 2000.

Desde entonces ha hecho un giro más bien a la derecha, ejemplificado en su bastante simbólico abandono de su posición antieuro, anti-Unión Europea, diciendo "OK, teníamos esa posición, pero ahora pensamos distinto". Sufrieron una ruptura en 2012, con un ala izquierda que abandonó KOE en oposición al giro a la derecha.

¿Qué hay del grupo de la IMT, Tendencia Comunista, en Syriza?

Bueno, es un grupo muy pequeño. Y fue construido principalmente para formar parte de Syriza, no tenían mucha influencia o presencia. Ni siquiera recuerdo qué posiciones tenían antes de conformarse como Tendencia Comunista.

OK, pero entonces tienes varios pedacitos dentro de Syriza, pero también tienes todo un espectro de grupos que no están ni en Syriza ni en Antarsya, dejando de lado a los anarquistas. ¿Son todos grupos locos, o hay alguna base racional para que no estén en Antarsya o en Syriza?

Bueno, hay dos grupos maoístas, marxistas-leninistas: el Partido Comunista de Grecia (Marxista-Leninista) (KKE(m-l)) y el Partido Marxista-Leninista Comunista de Grecia (ML-KKE), que además constituyeron una alianza electoral. Éste es un caso clásico de política de identidad marxista-leninista en el sentido en que son buenos militantes, con ambos grupos hemos cooperados en muchas luchas en los últimos treinta años.

Sin embargo, insisten en que no pueden ser parte de un movimiento más amplio, en que lo que hace falta es una refundación del movimiento marxista-leninista. En consecuencia, están construyendo ese tipo de política. Espero que alguna vez se den cuenta de que eso es un punto muerto para todos.

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Savas Mijail Matsas

¿Y son maoístas duros ahora?

Sí, son esa clase de tradición maoísta-marxista-leninista. También está el Partido Revolucionario de los Trabajadores (EEK), cuya figura más conocida es Savas Mijail Matsas, con el cual también cooperamos en varios niveles y en varios movimientos, pero piensan que el programa de Antarsya no es lo suficientemente anticapitalista e internacionalista. Está OKDE (OKDE-Ergatiki Pali), una ruptura de OKDE, que se considera parte de la Cuarta Internacional, con posiciones similares a la de Antarsya pero con una insistencia en la construcción partidaria.

Y por supuesto, también hay corrientes políticas como Plan B, conducida por Alekos Alavanos, el anterior líder de Synaspismos y de Syriza, que tiene una fuerte posición antieuro. Coopera con Antarsya y fue parte de la boleta electoral de Antarsya-MARS en 2015.

Luego tenemos también a los anarquistas. Es importante notar que en Grecia tenemos grupos que son anarquistas en lo ideológico, pero también algunos grupos anarquistas o autónomos que tienen una teoría y análisis más marxista. Sin embargo, al mismo tiempo se definen como parte del entorno político específico anarquista/autónomo. 

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Arte callejero anarquista: Atenas, barrio Exárjia, marzo 2012. Foto Tlaxcala

 ¿Y los anarquistas o la izquierda extraparlamentaria de ese tipo cooperan o coordinan con Antarsya?

Hay formas de cooperación más a nivel local, en iniciativas locales, en las asambleas populares en varias áreas, en la movilización antifascista. Además, en ciertos casos incluso en el movimiento sindical, en la militancia sindical de base.

Sin embargo, al mismo tiempo, también tienen su propio sectarismo, es decir, tienden a pensar sus propios sindicatos o sus propias iniciativas. Naturalmente, estamos hablando de las prácticas anarquistas orientadas más políticamente. Además de eso, está esa versión del anarquismo más involucrada en la lucha callejera y los rituales de chocar con la policía.

Bueno, entonces hablemos específicamente sobre Antarsya, la forma en que se llegó a formar y los diferentes elementos componentes dentro de ella. Para cada elemento componente, dinos algo de su historia, su tamaño relativo, y su cultura ideológica específica.

Antarsya se formó a principios de 2009, justo después de la explosión de la juventud griega de diciembre de 2008. Fue un período de una participación muy intensa de los militantes de la izquierda anticapitalista en las manifestaciones, en las clases públicas, en las tomas, una enorme experiencia. Fue un período en el que podías sentir los primeros elementos de la crisis económica y social que se avecinaba.

La principal componente de Antarsya es la Corriente Nueva Izquierda (NAR), que en términos relativos es la corriente más fuerte de Antarsya, aunque no la mayoría por supuesto. Fue originalmente una ruptura de la Juventud Comunista y el Partido Comunista en 1989, pero además evolucionó hacia una identidad particular propia, como una versión de izquierda de la política comunista. Tiene una fuerte influencia tanto en el movimiento estudiantil como en los sindicatos.

¿Qué quieres decir cuando dices "versión de izquierda de la política comunista"? Entiendo que no es lo que los anglófonos entienden como "comunismo de izquierda" [N del T: en castellano, "izquierdismo", siguiendo la traducción usual del texto clásico de Lenin].

Define su posición como la búsqueda de una nueva trayectoria comunista. No se asocia históricamente con alguna corriente, no puedes ponerla fácilmente en una caja en términos de su política.

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Cartel del grupo NAR de Tesalónica reclamando la herencia de la lucha armada contra los ocupantes nazi fascistas y luego británicos (1941-1948). La foto es la más famosa de Aris Velujiotis, líder y principal instigador del ejército Popular de Liberación griego (ELAS). Quien se suicidó en junio de 1945, luego de haber sido expulsado del partido comunista por el líder estalinista del PC Nikos Zachariadis, acusado de ser un «elemento sospechoso y aventurista ».

NAR tiene dos alas, ¿no?

Bueno, tiene diferentes posiciones adentro. Tienen que ver principalmente con cuestiones acerca de las alianzas, posibles cooperaciones. Tradicionalmente ha sido renuente a formar alianzas más amplias, algo que fue evidente en el fracaso de las discusiones de 2007 sobre un posible frente común de la izquierda anticapitalista, y esto fue el caso también en las discusiones acerca de la posible cooperación de Antarsya con otros grupos.

Sin embargo, muchos camaradas dentro de NAR tienden a ser más abiertos a las alianzas y a una línea de masas. La principal característica de NAR a veces es cierto temor a que si nos involucramos en una política frentista más contradictoria eso podría poner en riesgo los avances políticos e ideológicos que hemos hecho en cierto sentido. Esto no significa que sea un grupo sectario por definición; por el contrario, tiene una muy larga historia de cooperación con otras tendencias. Sin embargo, en ciertos momentos pueden tener un cierto tipo de posición defensiva en lo que respecta a las alianzas.

Espera. Ideológicamente, siempre he asumido que NAR es una suerte de versión del estalinismo del tercer período, ¿es incorrecto eso?

No, sería injusto caracterizarlos de esa forma.

¿Pero no están a favor de los sindicatos rojos, por ejemplo?

No, no están a favor de los sindicatos rojos, en el sentido de los sindicatos rojos históricamente definidos como tales. Tenían esta concepción, originalmente articulada en los 90 y a comienzos de los 2000, de que para oponerte a la mutación burocrática y procapitalista de la burocracia sindical, lo cual es algo que como observación estaba cercano a la realidad, necesitabas desarrollar alguna clase de ruptura organizativa con el movimiento sindical para crear sindicatos más clasistas.

Desacuerdo con los aspectos tácticos de esta posición, no es una cuestión de la organización, sino de la política y de si una posición radical más militante puede ser hegemónica dentro de un sindicato, y si rompes con los grandes sindicatos puedes empezar simplemente con pequeños sindicatos minoritarios, lo cual es inútil. Al mismo tiempo, en Grecia tienes el ejemplo catastrófico del Partido Comunista y su concepción sectaria de la construcción del PAME como una federación paralela, que no ha ayudado en nada ni ha hecho que los sindicatos sean más militantes. Entonces esto también fue el punto de desacuerdo en varias instancias con NAR.

¿Y cuál es la relación de NAR con las experiencias soviética y china?

Oh, son muy críticos. Desde el comienzo fueron muy críticos. Fue parte de su ruptura autocrítica con el Partido Comunista. Consideran que han evolucionado hacia un estado opresivo y explotador; son cercanos a una concepción de esas formaciones como capitalismo de estado, pero no adhieren a ninguna de las variantes históricas asociadas con ella. Han sido sinceros en esta clase de ruptura con las tradiciones ideológicas del Partido Comunista.

¿Y hay alguna originalidad teórica en NAR, o es esencialmente una organización sin una columna vertebral teórica?

Aunque NAR nunca estuvo asociada con una corriente teórica específica, debo decir que en términos de abrir cuestiones políticas han jugado un rol importante en los debates ideológicos, en el sentido de que intentaron abrir la discusión especialmente a fines de los 90, pero también después.

Acuerde uno o no con las respuestas que dieron, fue interesante: el debate sobre los sindicatos, cómo vamos a enfrentar la cuestión de los sindicatos en el nuevo período del neoliberalismo y la capitulación total a la modernización capitalista de parte de las burocracias sindicales, es un ejemplo. O cómo vamos a repensar la relación entre partido y frente, han jugado un rol en este debate. O su insistencia en una nueva perspectiva comunista.

También hay una generación más joven de militantes dentro de NAR que está realmente interesada en abrir el debate teórico.

Si eres un joven militante en Grecia que se está haciendo marxista, y tienes esta elección increíble, este revoltijo de organizaciones entre las cuales elegir, ¿cuál sería la ventaja única de NAR por sobre los otros grupos? La cultura organizativa, o...

Creo que es una pregunta difícil, yo vengo de una tradición diferente. Yo diría que se presentan como una corriente política que garantiza la existencia de muchas iniciativas políticas. Sin embargo, también intentan insistir en ser más radicales que los otros grupos, más a la izquierda. Especialmente en su juventud esto es parte de su cultura política, que son lo más radical de la izquierda radical.

OK, volviendo a los componentes de Antarsya

Bueno, el segundo componente de Antarsya es el SEK.

¿Dirías que el SEK es un clon del SWP británico, o hay algo específicamente griego en el SEK?

No, creo que hay algunas cosas específicas del SEK. Primero, que es parte de Antarsya. Pues más allá de la caracterización que se haga al nivel de la IST sobre los frentes, Antarsya no es un "frente de tipo especial". Es decir, no es muy fácil decir que el SEK (y ellos nunca lo dijeron) piense que ellos son los revolucionarios y los otros los reformistas en una alianza.

Antarsya es un frente de fuerzas revolucionarias, de fuerzas anticapitalistas, y ellos son parte de este frente, que también es un frente bastante democrático. Y ha habido decisiones que ellos aceptaron aunque no les gustaran y se hubieran opuesto a ellas. Hasta donde sé, eso es bastante distinto de la práctica de las organizaciones de la IST en otros países.

Por ejemplo, Antarsya participó en las elecciones con una boleta más amplia que antes, en cooperación con otros grupos, algo a lo que el SEK se opuso fuertemente. Hubo un proceso nacional de voto en los comités locales y sectoriales de Antarsya para tomar esta decisión, y adoptamos esta decisión, y ellos tuvieron sus desacuerdos pero aceptaron esto. Pienso que eso es algo importante. No estoy en posición de juzgar la medida en que eso ha afectado a la cultura organizativa o a la política del SEK. Sin embargo, pienso que es un elemento importante de toda la experiencia de Antarsya.
Además ellos tienden a adoptar posiciones como resultado del diálogo dentro de Antarsya. Por ejemplo, el SEK tiene una posición muy fuerte contra la Unión Europea y contra el euro, algo que no ves mucho en otros países europeos. Entonces, es una experiencia interesante que el SEK haya sido parte de Antarsya, pese a las muchas diferencias.+

Por supuesto, hay algunas cuestiones abiertas ahora, pero eso es parte de un debate más amplio sobre cómo lidiar con la actual coyuntura. Por ejemplo, el SEK insiste en que no deberíamos luchar para ampliar nuestra cooperación con otras fuerzas anti Unión Europea, insistiendo en ser un frente anticapitalista, lo cual puede ser traducido como un frente de las fuerzas históricamente asociadas con la izquierda anticapitalista y revolucionaria. Nosotros insistimos en la necesidad de una alianza más amplia con las fuerzas de izquierda anti Unión Europea.

Al mismo tiempo, pienso que el tipo de oposición que al SEK le gustaría que desarrollemos contra el gobierno de Syriza es más reminiscente de las posiciones adoptadas en los 70 por ciertos segmentos de la izquierda revolucionaria: "Es positivo que los trabajadores hayan votado por la izquierda, eso es bueno, pero este gobierno no podrá tener éxito porque es reformista y entonces de alguna manera los trabajadores emergerán en la coyuntura política y cambiarán las cosas".

Pienso que es una posición bastante esquemática en términos de la dialéctica y corre el peligro de ser al mismo tiempo demasiado amigable hacia el gobierno de Syriza y demasiado sectaria, en el sentido de que no ayude a la articulación concreta de una alternativa a Syriza más allá de las referencias generales al poder obrero. Sin embargo, tal vez yo esté doblando la vara demasiado hacia el otro lado.

Y el SEK todavía tiene relaciones muy malas con DEA, ¿no?

Sí, creo que es bastante negativo. No estoy diciendo que DEA no tenga sus propias contradicciones. Ser parte de Syriza les hizo hacer demasiadas concesiones y compromisos. Al mismo tiempo, son una organización anticapitalista radical, están en oposición a la línea central de Syriza, son más abiertos en su oposición que otros componentes de la Plataforma de Izquierda. Juegan un rol en el movimiento antifascista, antirracista, entonces pienso que deberíamos cooperar mucho más con tendencias como DEA. Las rupturas históricas son irrelevantes hoy.

En cuanto al tercer componente de Antarsya, tenemos a Recomposición de Izquierda (ARAN). Nosotros venimos de un proceso de fusión de dos grupos políticos a comienzos de los 2000. Históricamente, tenemos una fuerte influencia althusseriana. Sin embargo, hemos estado intentando elaborar una política más original, usando la lectura que tratamos de hacer de Gramsci, e intentamos pensar cómo podemos tener, en esta coyuntura particular, secuencias revolucionarias altamente originales basadas en la combinación de una lucha por la hegemonía y el poder, incluyendo el poder gubernamental y también el poder popular desde abajo.

Dentro de Antarsya hemos apoyado la necesidad de que Antarsya tenga una línea de masas. Hemos insistido, especialmente después del comienzo de la crisis, en la necesidad de que Antarsya se realinee con otras fuerzas anti-euro en la izquierda, incluso si estas fuerzas no son necesariamente revolucionarias o anticapitalistas en el sentido histórico del término. Pensamos que la cuestión del euro, la Unión Europea y la deuda son puntos que dividen a la izquierda y que al mismo tiempo ofrecen la posibilidad de nuevas convergencias.

En esta coyuntura particular, luego de la elección de 2015, hemos insistido en la necesidad de que Antarsya y la izquierda anticapitalista en general hagan un análisis autocrítico de lo que pasó en los últimos cinco años.

En 2009 era importante realinear las fuerzas anticapitalistas, incluso era un fin en sí mismo. Sin embargo, luego de cinco años de una inmensa crisis política, de rupturas realmente importantes en las relaciones de representación política que condujeron a cambios masivos en el panorama político, de una crisis casi de hegemonía, de una secuencia única de luchas, y de una explosión electoral de Syriza, el hecho de que Antarsya, pese al compromiso que hemos mostrado ante el movimiento, pese al autosacrificio con el cual los militantes de Antarsya participaron en las luchas, pese al hecho de que en términos programáticos Antarsya fuera la primera tendencia de la izquierda en insistir con la anulación de la deuda, la ruptura con la Unión Europea, la nacionalización, como la forma de salir realmente de la crisis... el hecho de que no lográramos crear una relación más orgánica con segmentos más amplios de las clases subalternas es un problema en sí mismo.

No logramos cambiar la relación de fuerzas en la izquierda. Debemos enfrentar críticamente esta realidad y llegar a una evaluación de todos los momentos específicos en los que Antarsya no tomó ventaja de las oportunidades que emergieron. Por ejemplo, ¿por qué no tomamos ventaja de la oportunidad del Movimiento de las Plazas para iniciar un original proceso constituyente de la izquierda como una combinación de la militancia anticapitalista con las nuevas fuerzas que venían del movimiento?

¿O por qué no insistimos en la necesidad de un realineamiento de las fuerzas de izquierda antes del ascenso de Syriza, insistiendo por ejemplo en que una coalición anti-euro podría no ser necesariamente revolucionaria pero podría ser una forma de reconfigurar la izquierda? En consecuencia, necesitamos esta clase de enfoque autocrítico para ver cómo en este período (que todavía está abierto, la situación es muy dinámica en Grecia) no perdemos otras oportunidades. Ésta es la tercera corriente en Antarsya.

Entonces, para esquematizar un poco, ¿NAR estaría a la izquierda de ARAN y de Antarsya, y ARAN estaría a la derecha? Obviamente, izquierda y derecha no se están usando en un sentido despectivo.

Bueno, objetaría al hecho de que se caracterice a ARAN como de derecha. Es un poco más complicado, porque ahora la izquierda nominalmente, en el sentido de la que se opone a las alianzas más amplias, es representada por SEK y también por OKDE-Spartakos, la sección griega de la Cuarta Internacional, que es el grupo más crítico de toda la línea actual de Antarsya.

También es el componente más pequeño, ¿no?

No, no el más pequeño. Lo que estoy diciendo es que piensan que Antarsya está en peligro de perder el necesario carácter anticapitalista e internacionalista.

Ahora, el cuarto componente de Antarsya es el Reagrupamiento Anticapitalista de Izquierda (ARAS). Venimos de las mismas raíces políticas, fuimos parte del mismo grupo político en los 90, pero hubo una ruptura en 1997. También tiene una cierta orientación althusseriana.

En esta etapa tenemos posiciones bastante similares (eso no ha sido así en el pasado), y cooperamos dentro de Antarsya. También hay grupos más pequeños en Antarsya. Está EKKE (Movimiento Revolucionario Comunista de Grecia), que es un grupo pequeño ahora, pero que solía ser la segunda mayor organización maoísta en los 70.

También está ARIS, que puede traducirse como Reagrupamiento de Izquierda, que se escindió de ARAS. Además, algo importante en Antarsya es el hecho de que hay gente que no está asociada con ningún grupo particular. También es interesante que en el último año hemos visto el surgimiento de iniciativas o tendencias o pronunciamientos comunes o plataformas dentro de Antarsya que representan a personas que no pertenecen a ninguna organización. Pienso que esto es un desarrollo interesante.

¿Y cómo funciona Antarsya? ¿Tiene una conducción unificada, un comité coordinador? ¿Y es más que una alianza electoral, funciona entre las elecciones?

Sí, está basada en comités locales y en algunos comités sectoriales, pero la mayoría de ellos se organiza a nivel local. Tienen reuniones, asambleas, votan si hay desacuerdos. Tenemos conferencias nacionales en las cuales elegimos dos cuerpos: el órgano de coordinación nacional (ésta no es la mejor traducción), que tiene 101 miembros, que se reúne cada dos o tres meses dependiendo de la situación, y también está el comité de coordinación central que se reúne todas las semanas.

¿Tienen representación proporcional?

No, teníamos algo cercano a eso. Es complicado de explicar. Pero para la próxima conferencia hemos decidido que usaremos un sistema más proporcional basado en las diferentes plataformas, (pero proporcional, no que el ganador se lleve todo).

Porque teníamos el sistema en el que cada representante electo para la conferencia (y nuestras conferencias tenían entre 800 y 1000, representando a cerca de 3000 miembros) tenía la posibilidad de votar por una minoría del órgano electo. Esto era de alguna forma proporcional, pero también podía ser un proceso manipulativo porque significaba que los grupos más grandes podían controlar la votación. Así que hemos virado a un sistema proporcional.

Eso no significa que hoy la representación no es relativamente proporcional, pero eso se logró a través de una manipulación del actual sistema electoral, y después de mucha discusión hemos decidido pasar a un sistema de plataformas y proporción. Aunque todavía hay fuertes desacuerdos, porque algunos piensan que esto creará una "federalización" de Antarsya y que sería mejor si hubiera formas en que la gente vote entre diferentes plataformas.

En resumen, éste es un debate interesante. Elegimos miembros para las conferencias, las conferencias eligen el cuerpo de coordinación nacional y también el comité directivo central. Y también votamos.

En los primeros años se intentaba más encontrar un piso común, pero pienso que es un avance que votemos. Por ejemplo, la decisión de tener una alianza mayor para las elecciones fue tomada mediante el voto. Creo que éste es un avance democrático.

¿Y cómo lidian con todos los parásitos que tienden a juntarse en torno a los reagrupamientos de la izquierda revolucionaria, a los que sólo les interesa saquear o no construir el frente como un todo, sino sólo reclutar algunos miembros y luego escindirse? ¿Son simplemente excluidos?

No pienso que haya algún grupo dentro de Antarsya que pueda ser caracterizado de esta forma. No, no lo creo.

¡Pienso que sería algo remarcable si Grecia fuera el único país del mundo que no atrae esa clase de parásitos!

No lo creo. Los otros grupos de la izquierda anticapitalista que no son parte de Antarsya, como el Partido Revolucionario de los Trabajadores o los grupos maoístas, quisiéramos que formen parte de Antarsya incluso si lo usan como un territorio de reclutamiento. En mi opinión si tienes un frente que funciona realmente, tiene un trabajo cotidiano, una cultura y prácticas democráticas, incluso si in grupo fuera a usarlo como territorio de reclutamiento, al final sería influenciado y sería parte de una dialéctica interesante.

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Louis Althusser (1918-1990)

Bueno, tengamos un breve paréntesis sobre el althusserianismo, porque hablaste de estas dos o tres organizaciones dentro de Antarsya que tienen una concepción althusseriana. Y esto es algo que no tendría sentido para nadie fuera de Grecia, primero porque hay muchos de juicios errados sobre la propia política de Althusser y su relación con el Partido Comunista, pero también porque la gente no entiende lo que sería una política poulantziana.

Pueden entender más o menos lo que podrían ser lecturas de Gramsci, Trotsky, los eurocomunistas, pero una forma específicamente althusseriana de política en oposición a la filosofía de la ciencia o la concepción del rol de la filosofía no parece ser obvia. ¿Cuál es una forma específicamente althusseriana de estrategia política?

Bueno, no sé si puedes decir que hay una política específicamente althusseriana. Cuando digo que hay grupos con tendencias althusserianas estoy diciendo que tienen una deuda teórica específica con Althusser, un análisis particular sobre el estado y los aparatos ideológicos del estado, una concepción del énfasis en la coyuntura. Es una discusión abierta si puede haber una política althusseriana.

Yo sugeriría que estos grupos o militantes están intentando ser marxistas o comunistas, que apuntan a la posibilidad de una renovación revolucionaria de la estrategia comunista.

Ahora, es interesante notar también que cuando hablamos de Grecia hablamos de un país donde ha habido una influencia de Althusser y Poulantzas en toda la izquierda. Al menos una cierta versión de Althusser fue influyente en el Partido Comunista del Interior, especialmente en sus intelectuales. Fue muy influyente en la ruptura que discutimos en la juventud del Partido Comunista del Interior.

Puedes ver la influencia de Althusser en importantes revistas teóricas y políticas, como Politis en los 70 y los 80, o luego Theseis, la revista teórica dirigida por John Milios. Esto significa que es fácil ver esta clase de influencia de cierto vocabulario en la juventud de muchas corrientes de la izquierda.
Entonces podrías decir como una exageración en broma que Althusser en la izquierda griega es un poco como Hegel en la Alemania de los 1840. Tienes althusserianos de izquierda y althusserianos de derecha. Por ejemplo, Aristide Baltas, el actual ministro de educación y cultura, históricamente asociado con Politis y el movimiento universitario, es un especialista en Althusser internacionalmente reconocido.

OK, hablemos de las preguntas incómodas. La perspectiva desde fuera de Grecia es que los resultados electorales de Antarsya son casi invisibles, y que no parece haber una tendencia real a que mejoren de forma sustantiva. Y lo que problematiza a muchos en la izquierda anticapitalista fuera de Grecia no es tanto la existencia de Antarsya o la necesidad de reagrupar a la izquierda revolucionaria y tener una existencia independiente fuera de Syriza, sino, primero, el rechazo a responder positivamente al llamado a un gobierno de la izquierda anti-austeridad y, más específicamente, la insistencia absoluta en la necesidad de tener todas las veces posible una presencia electoral independiente. Pese a la enorme cantidad de energía que se gasta en eso por resultados muy pequeños. ¿Cómo responderías a eso?

Como dije antes, es obvio que necesitamos atravesar un proceso de autocrítica. Si sólo miras los resultados electorales, no puedes entender la influencia real de Antarsya, su rol en los movimientos sociales, su rol en los debates de la izquierda, y su influencia política real. Es obvio que Antarsya y sus posiciones tienen un atractivo mucho más amplio, pero al mismo tiempo, bajo la presión electoral, no pudimos desempeñarnos mejor.

¿Pero eso no es un problema? Todos pueden reconocer que Antarsya no es simplemente un pequeño grupo irrelevante, pero el contraste entre los resultados electorales (que son desastrosos, son microscópicos) y la influencia más amplia...

Este problema también señala la contradicción en la estrategia de Antarsya. Como dije, hasta 2009 o 2010, al comienzo de la crisis podías ver el énfasis en el reagrupamiento y el realineamiento de las fuerzas de la izquierda anticapitalista como un fin en sí mismo. Era necesario llevar a las fuerzas de izquierda anticapitalista hacia una experiencia más unitaria y un experimento con una línea más de masas, sin invertir particularmente en términos electorales.

Sin embargo, el problema es que luego de la crisis era obvio que la izquierda radical debía apuntar a ampliar su atractivo y jugar un rol mucho más importante. Pienso que fue exactamente ahí donde nuestros principales problemas salieron a la superficie.

Insisto en la primera persona del plural, no me gustaría que se vea sólo como una crítica de otras tendencias. Todos hemos llevado los rastros, o las cicatrices, de todo un período de crisis de la izquierda revolucionaria. Porque ¿qué era la izquierda anticapitalista hasta ese período? ¿Qué era la izquierda anticapitalista de los 90 y los 2000?

Si puedes verlo, era una izquierda resistencia, de militancia en el movimiento, y de una defensa ideológica y ética general de la perspectiva revolucionaria. No tenía una estrategia coherente, no era una izquierda que pudiera apuntar hacia el poder o la hegemonía, y carecía de una estrategia revolucionaria. Pese a algunos llamados urgentes a nivel internacional (siempre recuerdo el llamado del viejo Daniel Bensaïd a abrir el debate sobre la estrategia), de hecho este debate nunca se abrió.

En cierto modo puedes decir incluso que éste fue también el problema de Syriza, también representaba una izquierda, aunque no anticapitalista, de resistencias, movimientos, y una defensa ideológica general de una perspectiva socialista. Y dentro de la confrontación de Syriza con el poder político, todos los problemas de las viejas concepciones que vienen de la tradición de derechas del eurocomunismo y su perspectiva de un gobierno progresista reemergen y no pueden enfrentar la realidad del estado, además de la cuestión de la Unión Europea.

Yo diría que nuestra izquierda, la izquierda anticapitalista, todavía estaba en una crisis estratégica en este período y eso condujo a perder importantes momentos políticos, momentos cruciales, cuando este tipo de incapacidad de tener una respuesta a los desafíos del día se hizo evidente en el caso de Antarsya. Por ejemplo, nosotros fuimos la primera tendencia de la izquierda en darse cuenta de que podías tener un programa conciso de demandas transicionales que podía realmente dar respuestas a la crisis, ser radical y anticapitalista, y al mismo tiempo tener un sentido de inmediatez y ser fácil de comunicar a la gente.

Era la combinación de un inmediato cese de pagos y anulación de la deuda, la salida de la eurozona, la ruptura con la Unión Europea y las nacionalizaciones masivas como parte de un programa de reconstrucción productiva. Éstas eran cosas que uno podía decir a la gente y la gente podía darse cuenta de que eran buenos puntos de partida.

En el camino se hizo obvio que había un proceso importante  tanto de realineamiento de fuerzas dentro de la izquierda como de nuevas divisiones, especialmente en torno al tema del euro. Al mismo tiempo, carecíamos de cualquier clase de audacia necesaria para hacer un reclamo público; podíamos haber construido una coalición más amplia basada en la negación de la deuda, la salida del euro, la nacionalización, y algunas referencias generales a la política socialista.

Era posible en ese período. Si ese proceso hubiera evolucionado (no estoy diciendo que era sólo nuestra responsabilidad, uno podría plantear las mismas preguntas sobre las decisiones de las corrientes de izquierda dentro de Syriza) tendríamos un escenario bastante diferente en la izquierda al comenzar la movilización, tal vez una correlación de fuerzas muy diferente.

Segundo, tuvimos el Movimiento de las Plazas. Fuimos parte de él, todos los días estuvimos en las plazas. Pero no pensamos qué hacer con él. No era un simple "fenómeno sociológico", ni sólo esta impresionante convergencia de gente que era militante con personas que nunca habían sido parte de un movimiento. Era al mismo tiempo un momento crucial de repolitización de la sociedad, a través de este reclamo del espacio público la gente estaba buscando una nueva política.

Sin embargo, nunca pensamos: ¿cómo vamos a transformar esto en un proceso constituyente de una nueva izquierda? No pensamos en eso. Pensamos en eso después. Por ejemplo, escucho a mucha gente impresionada por el surgimiento de Podemos, y pienso sobre esto de manera autocrítica, porque nosotros teníamos algo más grande: el Movimiento de las Plazas griego en 2011 fue mucho más grande que el movimiento de indignados, y comprendía a toda la izquierda.

Luego, por supuesto, nunca nos dimos cuenta de que la cuestión era el poder. No nos dimos cuenta. Entramos en el ciclo electoral de 2012 intentando ser la mejor oposición en ese momento a los partidos sistémicos. De hecho, era obvio que la crisis política era muy profunda, y que la gente se había dado cuenta luego de dos años de intensa lucha, durante los cuales habíamos usados todos los medios tradicionales y no tradicionales para presionar al gobierno, de que sólo una ruptura política podía poner fin a la austeridad.

Alguien debería haberles ofrecido una estrategia de salida política, reclamando el poder gubernamental. En ese momento, nosotros no tuvimos esa posición, pero Syriza sí. No sé si Syriza la tuvo mediante una suerte de intuición, o si fue un maximalismo electoral oportunista para sobrevivir a la presión de otras tendencias. Sin embargo, fue el significante que faltaba en la crisis política.
Sí, la cuestión era una cuestión de poder, y esto inicio una nueva secuencia política. La izquierda anticapitalista no se paró ante el desafío porque no tenía una verdadera estrategia revolucionaria. Porque nunca habíamos tenido una conversación seria sobre cómo era posible, en una formación capitalista avanzada, combinar la cuestión del poder gubernamental con formas de poder popular desde abajo como parte de una versión altamente original de la estrategia de la dualidad de poder. No pensamos en estas preguntas.

Incluso luego de 2012, luego del shock electoral, tanto en los aspectos positivos como los negativos de él, seguimos evitando la elaboración de una estrategia. Si entras a un ciclo electoral que terminará con la posibilidad de un gobierno de Syriza, ¿cómo te conviertes en un voto útil? No un voto de compromiso ideológico, sino un voto que sea útil en el sistema parlamentario.

Si pudieras tener tu propia posición original acerca de un gobierno de izquierda y el tipo de programa y política que necesitaría, entonces podrías decir: "OK, vótanos a nosotros, porque si somos un voto crucial en el parlamento, podemos empujar en esa dirección, o seremos la oposición útil en el parlamento."

Sin embargo, no desarrollamos nuestra lectura de la coyuntura. Incluso en lo que respecta a la cuestión de si Antarsya podía realinearse con otras fuerzas que fueran más cercanas a Antarsya (los socialistas o comunistas anti-euro, otras fuerzas), nos llevó demasiado tiempo decidir. Eso fue un desperdicio muy grande de tiempo político y de capital político, hasta que logramos tener una expresión más unitaria.

Entonces no es que la gente nos dio la espalda porque pensaban que éramos izquierdistas paranoicos o renegados de clase. Era porque decían "Sí, estás diciendo cosas más correctas o que van más al punto, pero ésta es una cuestión electoral, necesitamos encontrar un voto útil."

Creo que debemos tomar todo esto en consideración e intentar realmente pensar y cambiar, porque pienso que no es no cometer errores, sino dejar de cometer los mismos errores, lo que hace la diferencia en la vida, no sólo en la política. Necesitas usar el carácter catártico, el carácter catalítico, de todo este proceso. Porque estamos en una posición muy crucial en Grecia, en el sentido de que no es el final del juego.

No es 1981. En 1981, el Pasok era hegemónico. Puso en práctica cierta versión del programa de la izquierda reformista que era un programa de estado de bienestar más modernización capitalista. Nadie pudo ofrecer una alternativa. Es por eso que Pasok pudo incorporar y corromper a la izquierda. No es así hoy. El nuevo gobierno está bajo una inmensa presión de parte de la Unión Europea, y tenemos un continuo y cínico golpe de estado contra la voluntad soberana del pueblo griego. Es una situación contradictoria.

Sin embargo, incluso ahora, en este período de negociaciones, sea en junio o incluso si toma más tiempo, hay lugar para una alternativa. Una alternativa que realmente responda a estas contradicciones, no una expresión de pereza teórica y política, como una crítica izquierdista muy simple del estilo "Oh, son renegados, van a fallar", porque esto podría ser sólo una excusa para no hacer nada.

Estoy hablando de un esfuerzo verdadero por presentar una alternativa en el sentido de lo que significaría ahora en Grecia que las cosas siguieran un camino diferente, que no se perdiera esta oportunidad histórica, y que no seamos derrotados por la Unión Europea y el capital internacional.
Necesitamos tener sugerencias concretas sobre lo que un gobierno realmente de izquierda debería hacer con la deuda, con el euro, con la nacionalización, etc. Necesitamos una hoja de ruta para salir del euro, sobre cómo desobedecer, en términos muy específicos y prácticos, a la Unión Europea, sobre las nacionalizaciones, etc. Necesitamos concretar propuestas para un nuevo proceso constituyente y sobre cómo combinar una profunda transformación institucional con nuevas formas de intervención del movimiento popular.

Este es el tipo de política que hace falta hoy. No necesitamos la política de pereza teórica y política y de simple crítica de las limitaciones del gobierno. Por supuesto que necesitamos criticar a Syriza, insistir con esa crítica, pero también debemos elaborar una alternativa.

Esto es lo que está en juego si queremos ser parte de la salida del problema. Porque si todo este ciclo histórico termina con una restauración completa de la dominación capitalista en la escena política, entonces al final todos habremos sido parte de la derrota. Entonces el pueblo nos considerará a todos igualmente responsables de perder la oportunidad de convertir a Grecia en el eslabón más débil de la cadena europea.

Por supuesto, hay una dimensión histórica más amplia en esta cuestión. Así que eso es lo que pienso que es el desafío para Antarsya, para las fuerzas contra la Unión Europea en general, y en un sentido diferente para las fuerzas de izquierda anticapitalistas dentro de Syriza. Necesitamos encontrar formas de elaborar la alternativa, éste es para mí el desafío.

¿Por qué no cooperan con Syriza? ¿No podría ser considerado como una "táctica de frente único"?

La razón está justamente en la cuestión de la estrategia. La principal línea divisoria hoy en la sociedad griega no tiene que ver simplemente con la cuestión de la austeridad. Tiene que ver más con si va a haber una ruptura con la principal narrativa de la burguesía griega de las últimas cinco décadas, a saber, la adhesión al proceso de "Integración Europea".

Hoy una salida del círculo vicioso de la austeridad, la recesión y la deuda sería sobre todo romper con el neoliberalismo encarnado y el carácter inherentemente neoliberal de la Unión Europea y la eurozona. Y es aquí donde podemos ver las limitaciones del europeísmo del grupo dirigente de Syriza.

Insistimos en que una salida progresiva y democrática de la crisis griega requiere un programa de rupturas, e insistimos en la necesidad de que la estrategia de rupturas sea elaborada y representada políticamente por un polo político autónomo de la izquierda radical y anti-Unión Europea.

Esto no implica un sectarismo tradicional. Sabemos muy bien que muchos militantes dentro de las corrientes de izquierda dentro de Syriza tienen posiciones similares. Insistimos en un diálogo y una coordinación con ellos, y, naturalmente, estamos muy interesados en los debates no sólo dentro de Syriza, sino también en la amplia alianza social que Syriza representa electoralmente. Siempre hemos optado por la cooperación dentro del movimiento. Sin embargo, esto requiere la autonomía política necesaria de parte de esta alternativa radical para que pueda influir en los debates, y en general en la correlación de fuerzas política e ideológica general de toda la izquierda griega.

¿Significa esto que abandonamos el frente único? No, pero un frente único no puede ser construido sin una base programática y una narrativa unificadora que se refiera a las líneas divisorias básicas en cada coyuntura histórica específica, y en el caso griego esto incluye la cuestión de la relación de Grecia con la Unión Europea, la cuestión de una alternativa a la "Vía Europea".

No pienso que hoy necesitemos simplemente un frente de las fuerzas revolucionarias, especialmente en una coyuntura como la de Grecia, y tal vez en esto no acuerdo con algunos de los camaradas dentro de Antarsya. Pienso que necesitamos un frente de izquierda radical basado en la estrategia necesaria de rupturas, un frente que sería necesariamente contradictorio y en el cual las fuerzas anticapitalistas podrían luchar por la hegemonía.

Un frente semejante, que intentaría ser la fuerza dirigente de una amplia alianza social, un potencial "bloque histórico", es indispensable si realmente queremos sacar ventaja de la ventana de la oportunidad histórica que se ha abierto en Grecia. Sin embargo, Syriza está lejos de ser ese frente, y eso requiere un proyecto alternativo para la izquierda, en contraste tanto con el "realismo" como con el sectarismo.

¿Qué piensas de la coyuntura y del gobierno de Syriza-ANEL? ¿Cuál crees que debería ser la posición de Antarsya?

Bueno, los primeros meses del nuevo gobierno de Syriza-ANEL hicieron evidente el grado de presión a favor de la austeridad y las reformas neoliberales que los acreedores de Grecia pueden ejercer. La Unión Europea y el FMI actualmente están negando la capacidad del gobierno de implementar incluso su programa más modesto y no muy radical. Están usando actualmente el financiamiento de Grecia por la Unión Europea y las inyecciones de liquidez desde el Banco Central Europeo como un medio para chantajear al nuevo gobierno para que continúe con las mismas políticas de devastación social.

El cálculo detrás de esta presión no es técnico, sino político: enviar el mensaje de que nadie puede escapar al neoliberalismo disciplinario extremo que hoy es lo que las fuerzas dirigentes en la Unión Europea considera normal. El problema con el nuevo gobierno griego es su insistencia en que es posible negociar con la Unión Europea y el FMI una salida de la austeridad permaneciendo al mismo tiempo en la eurozona y honrando completamente todos los compromisos de la deuda.

Esto ha conducido a un esfuerzo casi agonizante por encontrar las sumas necesarias para devolver los préstamos y una serie de negociaciones con los representantes de las "instituciones" (a saber, la infame troika) que sólo ha conducido a continuas presiones para obtener concesiones, compromisos y una postergación de las importantes promesas preelectorales de Syriza. En este sentido, cualquier nuevo acuerdo con la UE y el FMI y cualquier nuevo préstamo acordado será acompañado necesariamente de compromisos de más austeridad y reformas neoliberales.

No deberíamos pensar en eso sólo como un gran momento de la verdad con nuestros acreedores en junio, en el cual el nuevo gobierno enfrentará una elección entre la capitulación y una salida heroica. También está la posibilidad de un ciclo interminable de negociaciones que conduzca a un impasse y a un peligro de default, seguido de otra solución temporal, de último minuto (luego de más concesiones de parte del gobierno griego) hasta el siguiente impasse, etc.

En cuanto al nuevo gobierno, lo que necesitamos es una oposición de izquierda constructiva, una crítica de su estrategia y táctica en el nombre de las posibilidades ofrecidas por la oportunidad histórica, en última instancia, por una ola de luchas sin precedentes. Esto requiere un intento sistemático de proponer alternativas concretas que puedan hacer posible un curso diferente de las cosas, involucrando desde las grandes cuestiones sobre la relación con la Unión Europea a los desafíos de la vida cotidiana.

Este tipo de oposición constructiva es muy diferente de la táctica adoptada por el Partido Comunista, qué presenta más o menos a Syriza no sólo como la alternativa burguesa, sino que basa esto en una lectura muy derrotista de los últimos cinco años, que subestima la importancia de las luchas y los cambios masivos en las relaciones de representación política. En lo que constituye un caso extremo de "subjetivismo" político, para el Partido Comunista el único criterio para juzgar una coyuntura específica ¡es su propia influencia!

Entiendo que también en ciertos segmentos de la izquierda anticapitalista hay un peligro de simplemente denunciar a Syriza y simplemente tratar al nuevo gobierno como potencialmente social-liberal. Creo que esto sería incorrecto, porque subestimaría el grado en que la nueva situación puede ser atravesada e influenciada por las aspiraciones y demandas de las clases populares.

Al final, eso trataría la derrota y la capitulación del nuevo gobierno como una profecía autocumplida. Uno podría pensar que hay también una cierta pereza teórica y política en pensar sobre la coyuntura sin elaborar alternativas concretas al europeísmo, más allá de un simple verbalismo anticapitalista, una pereza que busca la comodidad de simplemente denunciar y esperar la derrota inevitable.

Entonces, en contraste tanto con el simple apoyo al gobierno y la simple denuncia de éste, lo que se necesita es un intento de pensar una estrategia de rupturas como una estrategia para un nuevo "bloque histórico". El surgimiento de una amplia alianza en lucha de las fuerzas del trabajo, la cultura y el conocimiento, la nueva politización de la sociedad griega, las varias formas de experimentación con nuevas prácticas sociales, todo esto atestiguan sobre la posibilidad de que un nuevo bloque histórico asuma un rol dirigente en la sociedad griega y articule una nueva narrativa más allá del neoliberalismo actualmente existente y hacia una nueva perspectiva socialista.

Es obvio que la estrategia de negociación adoptada por el grupo dirigente de Syriza, y toda la orientación programática hacia un relajamiento de la austeridad (y la creación de una red de seguridad social como base para un nuevo ciclo de inversión y crecimiento) dentro del marco de la eurozona, se queda corta con respecto a este desafío. Sin embargo, lo mismo sucede también con la simple retórica anticapitalista.

Lo que se necesita es un trabajo sobre el programa; sobre la hoja de ruta necesaria para una ruptura con el euro y la UE; sobre cómo articular un gobierno de izquierda con una fuerte movilización y con formas de poder popular desde abajo, en una forma contemporánea de la estrategia de poder dual; sobre cómo pensar las profundas transformaciones institucionales democráticas; sobre cómo aprender de los actuales experimentos de autogestión y solidaridad social.

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Efigie de Cornelius Castoriadis con Sócrates en filigrana: ilustra uno de los billetes de los nuevos dracmas, diseñados por el artista griego Pavlos Vatikiotis, por si acaso…

¿Por qué esta insistencia en la ruptura con el euro y la Unión Europea?

El grado y la profundidad de la crisis griega no pueden ser entendidos sin tomar en cuenta la evolución de la "Integración Europea". La crisis griega y la devastación social debido a los paquetes de austeridad es una manifestación del carácter profundamente antidemocrático y el neoliberalismo encarnado en el proceso de integración europea, y particularmente en la eurozona.

Desde 2010 Grecia ha sido el terreno de un experimento gigante sobre la posibilidad de que las instituciones europeas impongan un cambio violento en el paradigma social. Ésta no es la excepción, se está convirtiendo en la nueva norma en la UE. El euro y los tratados europeos no son cuestiones técnicas o simplemente monetarias. Conducen a una condición de soberanía limitada que facilita las estrategias capitalistas más agresivas.

En este sentido, la lucha contra el euro y la UE es también una lucha para recuperar la soberanía popular. Este aspecto antidemocrático y disciplinario de la integración europea es manifiesto en los tratados y mecanismos de la eurozona, con todos los mecanismos penalizadores de los déficits excesivos, y también en la lógica de esta violenta construcción de nación socioeconómica impuesta a Grecia (que ha sido tratada como una suerte de estado fallido).

En este sentido, podemos decir que hoy la cuestión de la soberanía se convierte en un interés de clase. Necesitamos una soberanía popular democrática, en el sentido de un control democrático contra la violencia sistémica del capital internacionalizado.

Por supuesto, todos conocemos los problemas asociados con la noción de soberanía, en particular en su asociación con el nacionalismo, el racismo, el colonialismo. Sin embargo, hablo de la soberanía basada en una alianza social diferente que la del soberanismo burgués, una alianza de fuerzas populares, basada en la condición común, la solidaridad y la lucha común de las clases subalternas, una reinvención del "pueblo" (o incluso de la "nación") como un sujeto colectivo de lucha y emancipación.



Playa prohibida para los fascistas

¿Cuál es la relación de Antarsya con los movimientos sociales?

Antarsya ha estado activa en la mayoría de los movimientos sociales. Además de nuestra base en el movimiento estudiantil, tenemos una fuerte presencia en el movimiento sindical, en el movimiento antifascista, y también en movimientos e iniciativas locales (que pueden dar cuenta también de los buenos resultados electorales de Antarsya en las elecciones regionales y municipales). Hay una cultura muy fuerte de activismo en los movimientos sociales dentro de Antarsya, y uno podría decir que una de las razones por la que es respetada como tendencia de la izquierda también tiene que ver con el dinamismo y la calidad de su activismo.

Esto también tiene que ver con la actitud no sectaria adoptada principalmente por los activistas sindicales y de los movimientos de Antarsya. Su respeto por la necesaria autonomía y democracia dentro del movimiento y su insistencia en la unidad en la lucha contrasta con el sectarismo del Partido Comunista, con su insistencia en "sindicatos clasistas" separados, manifestaciones de masas separadas, días de acción separados, que sólo ha conducido a divisiones innecesarias y a una incapacidad de coordinar fuerzas en momentos cruciales.

Esto significa que nuestro principal objetivo, de una forma u otra, es primero que nada tener un movimiento, tener participación de masas y movilización de masas, tener una escalada de la lucha, y sobre esta base alterar la correlación de fuerzas políticas, y no al revés. Por supuesto, esta insistencia en la necesidad de movimientos victoriosos significa que queremos realmente involucrarnos con las responsabilidades que esto implica, y no simplemente "apoyarlos", como partidarios o agitadores externos, o tratarlos como territorios de reclutamiento.

¿Qué lecciones podemos extraer de la experiencia griega sobre la crisis de la izquierda anticapitalista y su posible recomposición?

Creo que hay lecciones importantes que aprender de la experiencia griega. Demostró que es posible tener coyunturas específicas donde la crisis social y económica combinada con importantes secuencias de lucha y protesta pueden conducir a una crisis de hegemonía que ofrece desafíos importantes pero también oportunidades para que la izquierda intervenga.

Al mismo tiempo, también ha hecho evidente el hecho de que a menos que la izquierda anticapitalista se pare ante el desafío, podría encontrarse en una situación en la que otras fuerzas de la izquierda reformista puedan tomar la iniciativa. En tales coyunturas la militancia en el movimiento no es suficiente. El aspecto crucial es la estrategia política y el programa, la capacidad de concretar el potencial de cada punto de inflexión histórico.

Uno podría decir que la crisis griega también actuó como una prueba de acidez para las limitaciones de una versión particular de la política anticapitalista que se basaba en una combinación de resistencia antineoliberal y una defensa ideológica general del socialismo. Lo que se necesita es una izquierda anticapitalista que se pare ante el desafío del poder y la hegemonía e intente pensar en términos de bloques históricos potenciales.

El hecho mismo de que en el trasfondo de una coyuntura de crisis profunda del neoliberalismo y de un nuevo resurgimiento mundial de la política de movimientos de masas, la mayoría de las corrientes de la izquierda anticapitalista, al menos en Europa, se hayan encontrado (nos hayamos encontrado tal vez sea mejor...) en una situación de crisis estratégica e ideológica, hayan enfrentado varias formas de lucha interna, y hayan visto los límites de sus crisis organizacionales, hace extremadamente necesario y urgente un proceso de autocrítica colectiva y un intento de realmente pensar e intentar formas diferentes de hacer política.

Un aspecto importante de este proceso de autocrítica debe ser que en la actual coyuntura no podemos pensar en términos de las corrientes históricas de la izquierda, y que no podemos insistir en las formas tradicionales de construir la organización como una forma embrionaria del partido.

En cambio, lo que hace falta es un nuevo proceso constituyente de la izquierda anticapitalista basado en un análisis sobrio de la coyuntura, una autocrítica sobre los límites de nuestra politización precedente, una confrontación política y teórica con las cuestiones de estrategia abiertas, y en particular sobre la dialéctica entre el programa de transición, el gobierno de izquierda y los movimientos populares como parte de una estrategia revolucionaria.

Necesitamos desesperadamente la apertura del debate estratégico, basado en la confrontación real con las cuestiones urgentes del día; el rechazo a un simple retorno dogmático a la "autoridad" de los clásicos; el intento de transformar nociones como "control obrero" de meras consignas en procesos y elaboraciones políticas; la insistencia en hacer evaluaciones concretas de las experiencias de los movimientos, incluyendo las experiencias contradictorias de los gobiernos de izquierda en América Latina; y pensar la dialéctica necesaria entre "guerra de posición" y "guerra de movimiento" en el contexto de la "revolución pasiva" neoliberal y la crisis del paradigma neoliberal.

Un aspecto necesario de este proceso debería ser la aceptación del hecho de que todas las organizaciones contemporáneas de la izquierda anticapitalista son sólo fragmentos creados por una larga historia de crisis del movimiento revolucionario y que no pueden ser tomados como los únicos portadores de la verdad política.

Es por eso que la forma del frente toma un rol estratégico en esta necesaria recomposición de la izquierda anticapitalista. Necesitamos frentes democráticos que puedan atraer e incorporar a todas las diferentes corrientes, grupos, sensibilidades y experiencias de la izquierda anticapitalista, y que puedan ayudar al surgimiento de nuevas síntesis políticas que apunten a dar cuenta de la nueva coyuntura.

Esta concepción del frente democrático como un laboratorio para la elaboración colectiva de estrategia, y para la traducción de las experiencias que vienen de los movimientos en prácticas políticas de masas, es en verdad algo muy importante, y la historia de Antarsya como un frente democrático, pese a sus muchas limitaciones, puede en verdad contribuir mucho a este debate.

 Todas las ilustraciones y leyendas fueron añadidas por Tlaxcala





Courtesy of La Caldera
Source: https://www.jacobinmag.com/2015/04/antarsya-syriza-communist-party-greece-euro/
Publication date of original article: 17/04/2015
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=14699

 

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