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 18/12/2014 Tlaxcala, the international network of translators for linguistic diversity Tlaxcala's Manifesto  
English  
 ABYA YALA 
ABYA YALA / La situación económica en Venezuela
Date of publication at Tlaxcala: 23/02/2014
Original: La situation économique au Venezuela
Translations available: English 

La situación económica en Venezuela

Jacques Sapir Жак Сапир

Translated by  Luis Casado

 

La situación económica de Venezuela está marcada por una serie de provocaciones de las fuerzas de la oposición que buscan cuestionar en la calle el resultado de los diferentes escrutinios de 2013.
Pero esto también es posible en razón de una deterioración de la situación económica, sensible desde principios del otoño de 2012. Invitado por el gobierno de Venezuela, hice una misión a principios del mes noviembre del 2013, luego de la cual redacté la siguiente nota para el gobierno. Las autoridades de Venezuela me autorizaron a publicarla. Debo señalar que estas líneas son de mi exclusiva responsabilidad y en ningún caso comprometen al gobierno de Venezuela, al que le agradezco su confianza y la amplitud de la documentación recibida.- Jacques SAPIR, 18 de febrero de 2014

La situación de la economía de Venezuela en el otoño de 2013

Venezuela confronta hoy una crisis económica mayor, en una situación en la que la burguesía no ha abandonado su objetivo de derrocamiento del poder bolivariano. Una estabilización de la situación económica se impone, pero no bastará para resolver los problemas que se plantean hoy en día.
Es pues necesario considerar aquí una serie de medidas. A la estabilización inmediata, que puede ser obtenida con medidas administrativas, se agrega la necesidad de una estabilización más durablemente enraizada en las lógicas económicas. Pero esta estabilización económica no tiene ningún sentido en sí misma. Ella sólo tiene sentido si permite la instalación de un modelo de desarrollo que responda a los objetivos a largo plazo de la Revolución Bolivariana. 
Es en esta lógica de una secuencia de medidas, de corto y de argo plazo, que hay que leer la presente nota.
1. El gobierno de Venezuela está actualmente confrontado à una desestabilización económica políticamente explotada por la oposición, que utiliza métodos no democráticos para agravar la situación económica. En esta situación difícil, el Presidente Nicolás Maduro ha tomado las medidas que se imponían para hacerle frente a esta empresa de desestabilización. Las medidas tomadas o anunciadas serán eficaces durante un período de 1 a 3 meses. No obstante, perderán luego su eficacia y traerán efectos perversos que se profundizarán con el tiempo. La desestabilización macroeconómica data en realidad del otoño 2012. Fue ella la que suministró el contexto a las maniobras no democráticas de la oposición. Es este contexto el que conviene tratar si se desea retirar a la oposición sus medios de acción.
 
2. El nudo del problema proviene de la diferencia creciente que existe entre el nivel de la tasa de cambio oficial (o ‘administrativo’) y la tasa de cambio “de la calle”. Esta diferencia, relativamente baja durante largo tiempo, comenzó a ampliarse a partir del 2010. La diferencia de tasas de cambio llegó a ser verdaderamente explosiva en el otoño de 2012. En esta situación, con una diferencia entre las dos tasas de cambio que alcanza ahora 9/1, las actividades económicas son durable y profundamente deformadas. La especulación de los agentes privados con las tasas de cambio afecta a todos los sectores de actividad y llega a ser una fuente mayor de enriquecimiento para una pequeña minoría.
 
El hecho que las actividades económicas se orienten en torno a la diferencia de dos tasas de cambio es también una fuente suplementaria de ampliación de la diferencia, puesto que se traduce por un aumento del monto en bolívares que alimentan la tasa de cambio “de la calle”. Todo eso produce un debilitamiento profundo de la confianza del pueblo venezolano en su moneda, lo que tiene consecuencias económicas, políticas y psicológicas que son potencialmente dramáticas.
 

Gráfico 1

Evolución de las dos tasas de cambio

 
 
 

Fuente : Banco Central de Venezuela

 3. Las causas de la apertura de la diferencia entre las dos tasas de cambio pueden ser identificadas.
Ellas son de dos órdenes. Estructuralmente, la política del crédito, impuesta por la crisis y necesaria al desarrollo del país, trajo consigo un primer patinazo, sensible a partir de 2010. La ineficacia de ciertas inversiones vino entonces a agravar el problema. Pero, coyunturalmente, la causa de la desestabilización masiva observada desde el otoño 2012 es el financiamiento de PDVSA por el Banco Central. Hay que agregar que este financiamiento era necesario habida cuenta de una situación en que PDVS debía vender las divisas producto de sus ingresos a la tasa oficial, pero se veía obligada a pagar sus proveedores que le facturaban sus servicios y sus productos a “la tasa de la calle”. A eso hay que agregar un comportamiento psicológico de la población, inquieta y desamparada por la enfermedad y la muerte del presidente Chávez y que busca acumular bienes de consumo como medio de preservar sus ahorros. La existencia misma de estas dos tasas de cambio es la vez una causa y un síntoma de la desestabilización de la economía.

 

Fuente : Banco Central de Venezuela

4.               El problema se concentra pues en la política adoptada por el gobierno para controlar la tasa de cambio. Hoy día hay que constatar la ineficacia creciente de los métodos administrativos y pasar a una política en la que la tasa de cambio será regulada por métodos indirectos. Conviene organizar, desde principios del 2014, un “mercado” de cambios que sea único y en el cual TODOS los agentes, empresas y personas privadas (por intermedio de los bancos), podrán comprar y vender bolívares y divisas. Desde luego la tasa de cambio será regulada por el gobierno a través de acciones del Banco Central, y no abandonada a las libres fuerzas del mercado (y potencialmente de la especulación).
El Banco Central podrá pesar sobre la oferta de divisas comprando o vendiendo divisas (haciendo fluctuar el monto de las reservas de cambio), y también sobre la demanda, imponiéndole a los operadores que intervengan a partir de una cuenta en el Banco Central, e instituyendo sobre esa cuenta una tasa de interés variable y reservas obligatorias que hagan más o menos onerosa la compra de divisas.
Puntualicemos aquí que es posible darle ventajas a un sector (por ejemplo las importaciones de bienes alimentarios o la de piezas de recambio para la industria y la agricultura), fijando niveles de tasas y de reservas obligatorias diferentes según el sector de actividad de las empresas. Sin embargo, no es deseable multiplicar los regímenes de favor si se desea conservar el control sobre la política de la tasa de cambio. Esta tasa única será necesariamente mucho más baja que la tasa “de la calle” actual, pero más elevada que la tasa “oficial”. Elle le pondrá fin a la existencia de fraudes y diferentes especulaciones sobre la doble tasa de cambio que se conoce en la actualidad –que mina la estabilidad política de la sociedad al tiempo que deforma la naturaleza de las actividades económicas– y le pondrá fin tanto a la penuria como al contrabando que existe actualmente en razón de la doble tasa de cambio.
 
5.               En este contexto, es importante compensar a los hogares más frágiles o a aquellos cuyas necesidades no pueden ser cubiertas por sus ingresos. La tasa de cambio única implicará un aumento de precios con relación al nivel teórico en que estos están definidos por la tasa de cambio “oficial”. Será necesario implementar un suplemento de ingresos en beneficio de los hogares más modestos, cuya amplitud será progresivamente decreciente en función del ingreso real. El principio de subvención a las personas, y no al producto, es un sistema que permite una mejor justicia social y que se aparenta a un impuesto negativo en beneficio que aquellos que más lo necesitan.
 
6. Para ser eficaz, este sistema implica la reorganización de las instituciones existentes y un reforzamiento de los poderes de la aduana y un control importante sobre el sistema bancario.
Es importante que las transacciones de import-export sean controladas con el fin de asegurar que no hay fraude en cuanto a la realidad de estas transacciones o sobre su fecha de realización.
Así, un importador no debería poder comprar divisas sino de 24 a 48 horas antes de la operación para la cual las necesita. Del mismo modo, un exportador debería ser obligado a repatriar sus divisas dentro de las 24 horas después del pago. Es la razón por la cual el papel de las aduanas en la estabilidad del sistema es particularmente importante. Pero también conviene que los bancos que tienen las cuentas de las empresas (cuentas corrientes) y que acordarán los préstamos (con el Banco Central) en vistas de la compra de divisas estén bajo control público par asegurar la transparencia más eficaz de los mecanismos bancarios. Más generalmente, habrá que mejorar la transparencia de las operaciones tanto aduaneras como bancarias para que el control público será realmente eficaz.
 
 
7.  La unificación de la tasa de cambio corresponde al objetivo clara y justamente afirmado por el presidente Nicolás Maduro de reforzar el valor del bolívar. Es un punto importante y sobre el cual no se puede sino saludar la lucidez del presidente. En efecto, el debilitamiento de la moneda, como el que tuvo lugar por el doble sistema de cambio, es malo económica, política y socialmente.
Económicamente, ese debilitamiento provoca el rechazo de la acumulación y de la inversión en provecho de operaciones a corto plazo y del consumo.
Políticamente, la incertidumbre creciente ligada a la incertidumbre originada por el debilitamiento monetario engendra preferencias colectivas inestables y hace bascular el país al dominio de las emociones en detrimento de decisiones más razonadas.
Socialmente, es claro que el debilitamiento monetario tiene consecuencias diferentes, en función de las clases sociales. Las clases populares son las más afectadas por el debilitamiento monetario.
Razón por la que es necesario concebir la unificación de las tasas de cambio como una medida de justicia social, de estabilización política y de eficacia económica materializando el necesario reforzamiento del bolívar.
 
8. La desestabilización económica es también el producto de una situación en la que los agentes tienen poca incitación para el ahorro. Eso tiene consecuencias evidentes sobre el exceso de liquidez que se conoce actualmente. Es urgente pensar sistemas que inciten la población a ahorrar, y en particular mecanismos de ahorro para la vivienda que podrían permitir la esterilización de una parte de la liquidez en posesión de la población. No obstante, esto implica cuestionar el principio de la vivienda gratuita (o casi gratuita) qua parece dominar la política gubernamental en el ámbito de la construcción. Si no se avanza en esta dirección, la única solución consistiría en pagarle al ahorro tasas de interés muy elevadas, con la consecuencia de costos muy elevados para el Estado.
Se impone un sistema de alquiler a prorrata del salario (de 10% a 15% del salario en función de su monto), y una parte de esos alquileres podría ser pagado por adelantado por un ahorro constituido en un período de tres a cinco años y que le abriría el derecho a una familia de ocupar esa vivienda.
Se ve que esto replantea la cuestión de la gratuidad.
 
9. Más allá de la unificación de las tasas de cambio se plantea el problema de la reforma del sistema fiscal venezolano y del sistema de subvenciones. Los dos problemas están en realidad estrechamente ligados. El actual sistema de subvenciones es en realidad un sistema fiscal en negativo. Pero, es un sistema fundado en la gratuidad o la casi gratuidad de ciertos bienes, y cuyas injusticias son numerosas. Cuando el consumo de un bien o de un servicio no tiene –o tiene pocos– efectos sobre el prójimo, más vale subvencionar al consumidor que el producto. Inversamente, cuando un consumo tiene efectos importantes sobre terceros (como en el caso de la salud o de la educación), la gratuidad o la subvención del bien o del servicio se justifica plenamente.
Recordaremos a este respecto la definición marxista del socialismo «a cada cual según su trabajo» y que no implica ningún sesgo a favor de la gratuidad. 
Importa pues hacer una selección entre lo que debe ser gratuito (o casi gratuito) y lo que debe ser pagado a su costo (al menos el precio de costo), aun cuando algunos consumidores deban ser subvencionados.
Importa también replantear todo el sistema impositivo. La presión fiscal es muy baja. Eso significa que hay mucha distribución y poca redistribución. Ahora bien, la redistribución es necesaria si se quiere desarrollar una economía orientada al futuro. Hay que subrayar aquí que la carga impositiva en Rusia (cuya economía presenta similitudes con la de Venezuela) es de 22 a 25% del PIB, mientras que esa tasa es de un 13% en Venezuela. Se ve que hay espacio, y que la presión fiscal puede ser progresivamente aumentada, con el fin de financiar los flujos de redistribución.
 
10. La combinación de la unificación de las tasas de cambio, y por ende de reforzamiento del bolívar, la implementación de sistemas de incitación al ahorro y de una importante reforma del sistema impositivo y del sistema de subvenciones, permitirá crear un contexto que facilite el desarrollo de la economía. Este último deberá ser el producto de la combinación de iniciativas privadas y de iniciativas públicas.
 
11. Conviene retomar, mejorando su eficacia, la política de desarrollo de la agricultura.
Por otra parte, habida cuenta del nivel relativamente elevado de los salarios en Venezuela con relación a sus vecinos (nivel que se debe al casi pleno empleo, pero también a la tasa de cambio), conviene desarrollar actividades de (relativamente) alto valor agregado. Esto implica un apoyo particular a la innovación. También una reforma de la enseñanza superior y secundaria, reforzando la enseñanza científica y técnica, y el desarrollo de redes especializadas en la formación de técnicos y de ingenieros.
Fundamentalmente, el gobierno debe consagrarse a estas reformas desde inicios del año 2014. Debe anunciar la validez de los objetivos de la Revolución Bolivariana pero indicando que se cambian ciertos métodos. La “ley habilitante” ya votada le da al presidente un instrumento ideal para imponer estas reformas.

  http://www.heraldo.es/uploads/imagenes/bajacalidad/_bolivar_288d7cf0.jpg





Courtesy of Tlaxcala
Source: http://russeurope.hypotheses.org/2001
Publication date of original article: 17/02/2014
URL of this page : http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=11490

 

Tags: VenezuelaRevolución bolivarianasituación económica tasas de cambioAbya YalaLatinoaméricaAmérica Latina
 

 
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